Economía

La inflación en Colombia se ha disparado: ¿Cómo ponerle fin?

La inflación en Colombia se ha disparado: ¿Cómo ponerle fin?

A través de los últimos meses, el gobierno del presidente Iván Duque se ha ufanado de la recuperación económica que ha ocurrido a través de los últimos nueve meses. En sus discursos al parlamento Europeo en febrero, Duque declaró que al final del año 2021, Colombia llegó al crecimiento más alto en su historia. Sin embargo, los últimos datos nos muestran un colapso de la “estabilidad” de los últimos 14 años, con una inflación galopante, y  atascos de las cadenas de suministro. Todo esto pronostica que la idea de regresar a “verdes praderas” no es el futuro cercano, tanto a nivel internacional como a nivel nacional.

Explosión de las contradicciones

Los problemas inflacionarios no son más que los síntomas de un sistema enfermo que ha estado sobreviviendo con “medicinas” cada vez más experimentales, y que están provocando cada vez más “efectos secundarios”. Para salir de la crisis de 2008, la clase dominante implementa soluciones que llevaron a la austeridad en el mundo desarrollado, a los países emergentes a volverse nuevamente dependientes de la producción de materias primas, y a una profundización de la “financiarización” de la economía. En otras palabras,  depender de la mayor cantidad de liquidez disponible en los mercados de capitales y dinero. 

Las sucesivas políticas de expansión monetaria llevaron una cantidad inimaginable de liquidez a los mercados de capitales, pero dada la naturaleza de los mismos, esto llevó a una mayor concentración de la riqueza en vez del aumento real de inversión prometido. Y mientras se daba esto, la crisis climática, la pandemia, y el conflicto armado entre Rusia y Ucrania, han creado un cóctel tóxico que está evidenciando los problemas del sistema capitalista, con noticias que llevan a pensar en si realmente el sistema era eficiente, o si se sostenía sobre una ficción de eficiencia. 

Eventos como la escasez de arena para actividades industriales, las cuarentenas en China, los precios récord de fertilizantes y energía crean una avalancha inflacionaria devastando la calidad de vida en todas partes, al tiempo que las burbujas en determinadas actividades como la tecnología, y sobre todo las criptomonedas “corrigen” el mercado dejando a muchos individuos en quiebra y totalmente desorientados. El último caso de la criptomoneda Terra/Luna solo muestra el lado real y horrendo de las apuestas arriesgadas que hacen lucrar a pocos a costa del sufrimiento de varios. 

Por los últimos 20 años, la deuda mundial ha ido creciendo a doble del paso que el del Producto Interno Bruto (PIB). Hemos llegado a una situación en donde la deuda mundial es el 255 por ciento del PIB mundial. En el año pasado, 11 trillones de dólares fueron pagados en intereses a esta cantidad de deuda, lo que es el equivalente de 40 veces el PIB de Colombia. Cada región del mundo muestra estos efectos en formas que hubieran sido impensables hace 5 años, con personas en Gran Bretaña comiendo una vez al día dados los aumentos en la energía y la canasta básica. Mientras la realidad del hambre es cada vez más palpable en África, Asia y América Latina, eliminando los tímidos avances que por ejemplo en América Latina se habían dado en los últimos años bajo gobiernos reformistas. 

Asimismo, las decisiones de política económica, que implican el final de la liquidez fácil, y un aumento de las tasa de interés que generará un efecto dominó en los costos financieros de las carteras de crédito y deuda, especialmente para la deuda de países emergentes, generando crisis como la que se dio recientemente en Sri Lanka, y que están cerca en casos como el de Rusia y Brasil.

El panorama en Colombia 

Imagen: Wikimedia Commons

Colombia sufre ahora las consecuencias de un modelo orientado a la explotación petrolera y la importación de bienes de valor agregado. La implacable avalancha inflacionaria acumulada a Abril es ya de 9.23%, con los precios de los comestibles en particular viendo un incremento de 26,30% de acuerdo al DANE.  Esto prácticamente nulifica el incremento del salario mínimo avalado en el 2021. Peor aún, hay pocas posibilidades de que esto cambie a pesar de los incrementos de la tasa de interés decretados por el Banco de la República. El hecho de que la inflación sea la segunda más alta desde el año 2000 es solo una muestra de las consecuencias negativas de la apertura económica impulsada desde esa época, pues a pesar de un crecimiento exportador, impulsado por el petróleo, la poca competitividad del mercado interno colombiano provocó una dependencia a las importaciones como paliativo al crecimiento de la demanda. 

Así, la economía colombiana está situada en una compleja paradoja. Por un lado, los precios del petróleo garantizan un cierto nivel de ingresos para el Estado. Pero la devastadora inflación está llevando a una baja drástica del consumo, el principal motor de esta economía, mientras que los movimientos internacionales encarecen la deuda. Tampoco ayuda que la posibilidad del triunfo del Pacto Histórico crea movimientos de capital en la burguesía colombiana. La respuesta de la burguesía más conservadora es simplemente profundizar la apertura económica, dependiendo cada vez más de los productos del exterior como motor del consumo y de las rentas de materias primas.

El Pacto Histórico propone una reorganización basada en los Acuerdos de Paz de 2016 que lleve a una reforma agraria integral, y un modelo evolucionado de la sustitución de importaciones de 1960-1970 (en la mejor tradición reformista latinoamericana)  a la vez que prometen trascender la “economía rentista del petróleo” como la ha llamado Gustavo Petro.

El problema de estas promesas reformistas es que pretenden que estamos ante una posición de soberanía en principio, y de estabilidad en final, que permitiría a la burguesía nacional “llevar a cabo su rol”. Sin embargo, el hecho es que la economía colombiana está atada a los intereses de multinacionales estadounidenses, canadienses y españolas. Cualquier intento de hacer cambios bruscos a la economía del país verán represalias de la clase dominante internacional, que depende de la subordinación de los intereses de las masas colombianas a los intereses de los multimillonarios extranjeros. 

Los últimos acontecimientos muestran que no hay ya un deseo siquiera renovador en la burguesía colombiana, sino más bien lo contrario, en el mejor de los casos un sentimiento confuso de “no caer en los extremos pero combatiendo los males” a posiciones abiertamente reaccionarias y represivas. Esto se refleja en cómo se llama a la moderación de los movimientos para “respetar las políticas económicas”.

¿Hay alternativas?

Es famosa la frase de Margaret Thatcher durante los últimos años de la década de 1980, cuando sus políticas devastaban la calidad de vida de los británicos, “There is no alternative” (“No hay alternativa”). Esta idea, de la inestabilidad del capitalismo y de su inmortalidad, se ha ido probando falsa con una fuerza mayor. Solo con un nuevo sistema económico, que ponga al ser en el centro en lugar de la ganancia, que cambie estructuralmente las causas de estas crisis.

El capitalismo puede sobrevivir a cualquier crisis, incluyendo esta. La cuestión es cuál es el precio que se tiene que pagar para obtener la recuperación, y cuáles serán los términos de esa recuperación. Es aquí donde el horizonte no pinta un panorama muy optimista para la clase dominante: es esperado que las tasas elevadas de elevación a nivel mundial continúen por un buen par de años. Pero el aumento de precios de comidas y servicios necesarios no se puede aguantar por un par de años. Eventualmente, los obreros, los campesinos y la juventud tendrán que luchar más allá del rebusque para sobrevivir. 

Imagen: Esetok, Wikimedia Commons

Los eventos en Kazajistán al principio del año son un augurio de la situación mundial por venir. Un incremento de la inflación en el 9% y un incremento de los precios de comida entre 13-18% fueron la chispa que detonó una insurrección que movilizó a la clase obrera de toda la región de Mangystau y luego a todo el país. Si bien esta insurrección fue sumergida en sangre, es importante notar que tan lejos fueron las demandas del movimiento (exigiendo un incremento del 100% de los salarios) y que tan militantes fueron las tácticas (Mangystau vió una huelga general, el movimiento a nivel nacional tomó control de aeropuertos y estaciones de policía). Y estás condiciones de precios en aumento y salarios atascados existen en todos los países del mundo. 

Esta crisis inflacionaria muestra que mientras siga este sistema, los platos rotos los pagará la clase trabajadora, a través de los altos precios y la austeridad en la infraestructura social. Ante esto solo queda proclamar que sí hay alternativas: un socialismo basado en el control obrero de la economía, que pueda ser realmente eficiente, que no permita el lucro de unos pocos a costa de la mayoría. Es esencial que los marxistas anticipen las movilizaciones que ocurrirán en la medida en que la carestía empeore, y expliquen desde el principio que la causa de esta alza de precios está en la crisis de sobreproducción y la pobre respuesta de la clase dominante. Debemos demandar que la burguesía pague salarios que compensen las pérdidas causadas por la inflación. Y en caso de que la burguesía diga que no puede, se debe exigir la publicación de las cuentas de cada empresa en este país para comprobar si de verdad no se puede. 

En caso de que esta publicación de verdad revele que alguna empresa no pueda pagar los salarios de sus empleados, entonces esta empresa no es solvente. La única opción es nacionalizarla bajo control obrero y subordinar sus recursos no para llenar los bolsillos de una minoría de millonarios extranjeros sino para servir al bien común. Solo sobre esta medida se puede luchar contra la inflación. 

Referencias

BBC (2022, mayo 24) What is the UK’s inflation rate and why is the cost of living going up? (¿Cual es la tasa de inflación del Reino Unido y por que está subiendo el costo de vida?)

LBC (2022, abril 1) Crying single mum tells LBC she’s eating her children’s leftovers due to energy costs (Madre soltera le dice a LBC que está comiendo las sobras de sus hijos debido a los costos de energía)

Osborne, S. (2022, febrero 15) Cost of living crisis: One million adults in UK went entire day without food last month (Crisis del costo de vida: Un millón de adultos han pasado días enteros sin comida en el ultimo mes.) Sky News

Cox, J. (2022, Abril 12) Consumer prices rose 8.5% in March, slightly hotter than expected and the highest since 1981 (Precios al consumidor han subido 8.5% desde Marzo, más de lo esperado y el incremento más alto desde 1981) CNBC

Portafolio (2022, Mayo 5) La inflación anual en abril fue de 9,23%, la más alta en 21 años

Beiser, V. (2019, Noviembre 17) Why the world is running out of sand? (¿Por qué se está acabando al mundo la arena?) BBC

Campbell, M. (2022, Marzo 29) Sand pirates are driving global shortages in this vital construction material (Piratas de arena están causando escasez de arena, un material de construcción vital) EuroNews

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Luis Aristizabal

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