Los camaradas de lo que era la Colombia Marxista se reunieron en Bogotá los días 24, 25 y 26 de abril para celebrar su primer Congreso fundacional y dar inicio a los Comunistas Revolucionarios de Colombia (CRC), que se proponen como la nueva sección en Colombia de la ICR.
El evento contó con la presencia de camaradas de Bogotá, Villavicencio y Cali, además de contactos e invitados internacionales de México, Canadá y la ICR en Londres. El entusiasmo se sentía en el aire y el aprendizaje, derivado de este primer Congreso, fue notable.
“He estado en varias organizaciones sociales, pero en esta se nota que se preparan políticamente las intervenciones.” comentaba un camarada.
Ese ánimo también se hizo palpable en los libros y revistas que los camaradas compraron. Títulos como En defensa de Lenin de Alan Woods y Rob Sewell, Marxismo contra decolonialidad, de Ubaldo Oropeza o la nueva revista de América Socialista número 43 fueron algunos de los textos que los camaradas compraron así como stickers, tazas y afiches.
Increíblemente, logramos grandes objetivos como una colecta de $4.192.000 pesos ($1.160 dólares), lo que ayudará con la formación de algunos camaradas que tendrán la posibilidad de asistir a nuestra Escuela Panamericana y demuestra el compromiso de la militancia. Asimismo se plantea seriamente la contratación de un liberado de medio tiempo antes de finalizar el año.

Ahora, los CRC cuentan con 31 militantes, lo que nos convierte en la tercera sección más grande de Latinoamérica, demostrando la creciente radicalización de la juventud y la clase trabajadora colombianas, así como su necesidad de encontrar una dirección genuinamente revolucionaria, diferente del reformismo y la izquierda tradicional.
Por ello, ante su ausencia, nuestra organización nace como esa alternativa y comienza a ser construida por la misma juventud que hoy se forma para convertirse en la vanguardia de la clase trabajadora. En ese sentido, se plantea como meta empezar a publicar su revista Revolución Comunista de manera bimensual y busca profesionalizar su trabajo organizativo, eligiendo un CC, con el objetivo de contar con un liberado de tiempo completo el próximo año.

Las garras del imperialismo aprietan con fuerza
Con Donald Trump en el poder, EE. UU. ha endurecido sus relaciones con este lado del continente para mantener lo que él considera su “patio trasero” libre de la presencia de sus rivales: Rusia, Irán y, sobre todo, China. Por eso, este fue el tema principal de la discusión de Perspectivas Mundiales planteada en el primer día con una presentación a cargo de Enrique Rodriguez Pamanes, del Centro de la Internacional y colaborador de marxist.com.

En esta charla el camarada expuso como, tras el secuestro de Maduro a inicios de año, presentado como consecuencia de la Estrategia de Seguridad Nacional del gobierno de Trump, las relaciones internacionales se han vuelto más agresivas e inestables, con especial atención en América Latina. Hoy, los llamados gobiernos progresistas, como el de Claudia Sheinbaum en México, el de Gustavo Petro en Colombia o el de Lula en Brasil, se ven presionados por la Casa Blanca para aceptar sus demandas, ya sea mediante presión militar o diplomática.
El ejemplo más claro es Cuba, que en el momento actual se encuentra amenazada por el país del norte, el cual mantiene un bloqueo que impide la entrada de insumos y, sobre todo, de petróleo, afectando gravemente a la isla y a su población.
Ante esta situación, ninguno de estos gobiernos reformistas ha hecho nada concreto para resolver el problema material del combustible, pese a que varios de ellos son productores de petróleo. Por el contrario, su silencio resulta cómplice y se refleja en el documento simbólico de solidaridad con Cuba propuesto por varios gobiernos en la Cumbre en Defensa de la Democracia, donde no se planteaban soluciones reales y que, entre otras cosas, Petro decidió no firmar.
Es evidente que el reformismo no soluciona los problemas que genera el capitalismo, pues no ataca la raíz misma del problema. Mientras se enfoca en soluciones superficiales, el imperialismo endurece su accionar con intervenciones directas en procesos electorales y la promoción de iniciativas como el Escudo de las Américas, que exigen subordinación comercial de países como Argentina, Ecuador y Chile a cambio de armamento, utilizando como justificación la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, pese a esta presión, su relativo declive evidencia que no será sencillo expulsar a China de la región.
Esta fantástica charla del camarada despertó los ánimos de los camaradas que hicieron preguntas sobre el futuro del declive del imperialismo norteamericano, la influencia de esa presión en Colombia, justo a un mes de las elecciones, y el despertar de la clase obrera en EEUU.
“Hoy la juventud en Norteamérica no ve futuro y debe sobrevivir con hasta dos trabajos, mientras la clase Epstein se hace más rica y no recibe castigos por sus abusos” recalcaba un camarada en una de sus intervenciones.
Resulta claro que la urgencia del imperialismo no hace más que intensificar las tensiones, alimentando el descontento de las masas en América Latina y en todo el mundo. El catastrófico error de la guerra en Irán ha deteriorado las condiciones de vida de millones y prepara el escenario para futuras luchas, incluso dentro del propio vientre de la bestia.

¿Qué deben hacer los comunistas?
Nuestro reporte organizacional, a cargo de Diego Beltrán, justamente buscaba dar forma a las necesidades políticas actuales, teniendo en cuenta las fuerzas con que contamos como organización. Por eso, se planteó como meta principal la formación de cuadros, que debe impactar directamente en el crecimiento cualitativo y cuantitativo de la organización.
A través del último año y medio, los Comunistas Revolucionarios de Colombia han crecido de 12 miembros (en Octubre de 2024) a 31 miembros. Esto es el producto de trabajo constante en la educación y formación de cuadros, con el entendimiento de que el iniciar presenta los obstáculos más grandes al crecimiento de una organización revolucionaria.

Debemos enfocarnos, además, en la juventud que se encuentra en la Universidad Nacional, donde contamos ya con dos células y de donde llega la mayor cantidad de contactos. Pero, para poder reclutar a esa “llama de la revolución proletaria”, como la llamaba Karl Liebknecht, es imperativo comprender nuestras tradiciones revolucionarias provenientes del movimiento obrero, lo que significa asimilar sus ideas, su método y aprender a ponerlos en práctica con flexibilidad táctica.
Es aquí donde el trabajo pequeño y dedicado de toda la militancia asegurará la profesionalización de la organización y dará los resultados buscados. Esto se refleja en las finanzas, que han mejorado notablemente desde que se impulsó su profesionalización justo antes del Congreso, lo que permitió la realización del mismo.
Ahora nos planteamos objetivos como contar con un primer liberado, financiar el traslado de varios camaradas para que se formen en la internacional a través de sus escuelas, y sostener la producción bimensual de la revista. Todo ello apunta a elevar el nivel político, lo que sin duda se traducirá en un crecimiento de la militancia.

Pero no buscamos un crecimiento artificial, sino uno basado en los mejores elementos y eso fue lo que encontramos en este Congreso que tuvo camaradas que participaron activamente a pesar de tener trabajo, compromisos familiares o estudio.
Nada detuvo el evento, ni siquiera los atentados con bombas cometidos por grupos armados para presionar en épocas de elecciones. Pero no porque fueran de menor importancia, sino porque entendemos que la única manera de solucionar algo semejante es con la construcción de un movimiento que cambie radicalmente al país y el mundo. Ese es el objetivo de los CRC.
La situación política nacional en este momento está marcada por el despertar de la clase obrera, la juventud y el campesinado que están luchando para lograr las reformas por las que han marchado desde el 2021. Con este Congreso, plantamos la bandera del comunismo en el territorio colombiano e iniciamos el arduo trabajo de construir los cimientos del partido que barrerá con la oligarquía y llevará a la clase obrera al poder.

Nuestro mensaje es sencillo: Si quieres luchar contra los latifundistas y la patronal, esta es tu organización. Únete a los Comunistas Revolucionarios de Colombia.
¡VIvan los CRC!
¡Viva la sección colombiana de la ICR!