{"id":5619,"date":"2026-07-05T21:16:37","date_gmt":"2026-07-06T02:16:37","guid":{"rendered":"https:\/\/colombiamarxista.com\/?p=5619"},"modified":"2026-07-05T21:42:47","modified_gmt":"2026-07-06T02:42:47","slug":"que-es-el-fascismo-y-como-combatirlo-leon-trotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/colombiamarxista.com\/?p=5619","title":{"rendered":"\u00bfQue es el fascismo? y \u00bfC\u00f3mo combatirlo? &#8211; Leon Trotsky"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los liberales e incluso muchos de aquellos que se consideran marxistas son culpables de usar la palabra \u201cfascista\u201d de manera muy relajada hoy. Lo usan como un ep\u00edteto o una palabrota pol\u00edtica contra las figuras de derecha que m\u00e1s odian o contra los reaccionarios en general.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la segunda guerra mundial, el rotulo \u201cfascista\u201d ha sido aplicado a figuras y movimientos como Gerald L.K Smith, el senador Joseph McCarthy, el senador Eastland, Barry Goldwater, los \u201cMinutemen\u201d, la sociedad de John Birch, Richard Nixon, Ronald Reagan y George Wallace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, \u00bferan todos ellos fascistas, o solo algunos? Si solo fueran algunos, \u00bfc\u00f3mo se distingue cu\u00e1les lo son y cu\u00e1les no?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso indiscriminado del t\u00e9rmino refleja, en realidad, una gran vaguedad en cuanto a su significado. Cuando se les pide que definan el fascismo, los liberales responden con t\u00e9rminos como \u00abdictadura\u00bb, \u00abneurosis colectiva\u00bb, \u00abantisemitismo\u00bb, \u00abel poder de una propaganda sin escr\u00fapulos\u00bb o \u00abel efecto hipn\u00f3tico que ejerce sobre las masas un orador con genio demencial\u00bb, etc. No es de extra\u00f1ar que los liberales den muestras de impresionismo y confusi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la superioridad del marxismo radica en su capacidad para analizar y diferenciar los fen\u00f3menos sociales y pol\u00edticos. El hecho de que muchos de los que se autodenominan marxistas no puedan definir el fascismo de forma m\u00e1s adecuada que los liberales no es del todo culpa suya. Sean conscientes de ello o no, gran parte de su herencia intelectual proviene de los movimientos socialdem\u00f3cratas (socialistas reformistas) y estalinistas, que dominaban la izquierda en la d\u00e9cada de 1930, cuando el fascismo encadenaba una victoria tras otra. Estos movimientos no solo permitieron que el nazismo llegara al poder en Alemania sin que se disparara un solo tiro contra \u00e9l, sino que fracasaron estrepitosamente a la hora de comprender la naturaleza y la din\u00e1mica del fascismo, as\u00ed como la forma de combatirlo. Tras los triunfos del fascismo, ten\u00edan mucho que ocultar y, por ello, se abstuvieron de realizar un an\u00e1lisis marxista que, al menos, habr\u00eda servido de aprendizaje para las generaciones posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero existe un an\u00e1lisis marxista del fascismo. Lo realiz\u00f3 Le\u00f3n Trotsky, no a posteriori, sino durante el auge del fascismo. Esta fue una de las grandes contribuciones de Trotsky al marxismo. Empez\u00f3 esta labor tras la victoria de Mussolini en Italia en 1922 y la llev\u00f3 a su punto \u00e1lgido en los a\u00f1os previos al triunfo de Hitler en Alemania en 1933.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus intentos por concienciar al Partido Comunista Alem\u00e1n y a la Internacional Comunista (Comintern) del peligro mortal que se cern\u00eda sobre ellos y por organizar un frente \u00fanico contra el nazismo, Trotsky realiz\u00f3 una cr\u00edtica punto por punto de las pol\u00edticas de los partidos socialdem\u00f3cratas y estalinistas. Esto constituye un compendio de casi todas las posturas err\u00f3neas, ineficaces y suicidas que las organizaciones obreras pueden adoptar ante el fascismo, ya que las posturas de los partidos alemanes iban desde la pasividad oportunista y la traici\u00f3n por la derecha (socialdem\u00f3crata) hasta el abstencionismo de extrema izquierda y la traici\u00f3n (estalinista).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento comunista a\u00fan se encontraba inmerso en su fase de extrema izquierda (el llamado \u00abTercer Per\u00edodo\u00bb) cuando el movimiento nazi comenz\u00f3 a cobrar fuerza. Para los estalinistas, cualquier partido capitalista era autom\u00e1ticamente \u00abfascista\u00bb. A\u00fan m\u00e1s catastr\u00f3fica que esta desorientaci\u00f3n de los trabajadores fue la famosa afirmaci\u00f3n de Stalin de que, en lugar de ser opuestos, el fascismo y la socialdemocracia eran \u00abgemelos\u00bb. A partir de entonces, se tild\u00f3 a los socialistas de \u00absocialfascistas\u00bb y se les consider\u00f3 el enemigo principal. Por supuesto, no pod\u00eda haber ning\u00fan frente \u00fanico con organizaciones socialfascistas, y quienes, como Trotsky, abogaban por esos frentes \u00fanicos, tambi\u00e9n fueron tachados de socialfascistas y tratados en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ilustrar lo alejada de la realidad que estaba la l\u00ednea estalinista, basta con recordar c\u00f3mo se tradujo a la realidad estadounidense. En las elecciones de 1932, los estalinistas estadounidenses tildaron a Franklin Roosevelt de candidato fascista y a Norman Thomas de candidato socialfascista. Lo que resultaba rid\u00edculo aplicado a la pol\u00edtica estadounidense fue tr\u00e1gico en Alemania y Austria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Recientemente [1969], el t\u00e9rmino \u00abfascismo social\u00bb hab\u00eda empezado a aparecer en art\u00edculos escritos por miembros de la nueva izquierda. \u00bfAcaso quienes lo utilizan creen que lo han inventado ellos? O, si conocen su historia, \u00bfles son indiferentes sus connotaciones?)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la llegada al poder de los nazis, los estalinistas se jactaban de que su l\u00ednea hab\u00eda sido correcta al 100 por ciento, de que Hitler solo aguantar\u00eda unos meses y de que entonces surgir\u00eda una Alemania sovi\u00e9tica. El plazo para este milagro se fue ampliando de tres a seis y luego a nueve meses, hasta que las vanas jactancias se desvanecieron en el silencio. La magnitud de la derrota sufrida por la clase obrera y el car\u00e1cter especial del fascismo \u2014que lo distingu\u00eda de otros reg\u00edmenes reaccionarios o dictaduras\u2014 se hicieron evidentes para todos, y la amenaza que supon\u00eda para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica un imperialismo alem\u00e1n rearmado comenz\u00f3 a cobrar realidad. Esto provoc\u00f3 un cambio en la l\u00ednea de Mosc\u00fa en 1935 y, a ra\u00edz de ello, los partidos comunistas de todo el mundo dieron un giro brusco hacia la derecha, situ\u00e1ndose incluso m\u00e1s a la derecha que los socialdem\u00f3cratas. Esta fue su postura ante el peligro fascista que se extend\u00eda por Francia y Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La derrota militar del fascismo alem\u00e1n e italiano en la Segunda Guerra Mundial convenci\u00f3 a la mayor\u00eda de la gente de que el fascismo hab\u00eda sido destruido para siempre y estaba tan totalmente desacreditado que nunca m\u00e1s podr\u00eda atraer a ning\u00fan seguidor. Los acontecimientos ocurridos desde entonces, en particular la aparici\u00f3n de nuevos grupos y corrientes fascistas en casi todos los pa\u00edses capitalistas, han disipado esa ilusi\u00f3n. La ilusi\u00f3n de que la Segunda Guerra Mundial se libr\u00f3 para proteger al mundo del fascismo ha corrido la misma suerte que la anterior ilusi\u00f3n de que la Primera Guerra Mundial se libr\u00f3 para proteger al mundo en nombre de la democracia. El germen del fascismo es end\u00e9mico en el capitalismo; una crisis puede hacer que alcance proporciones epid\u00e9micas a menos que se apliquen medidas dr\u00e1sticas para contrarrestarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como m\u00e1s vale prevenir que curar, ofrecemos esta nueva recopilaci\u00f3n \u2014una peque\u00f1a selecci\u00f3n de los escritos de Trotsky sobre el tema\u2014 como arma para el arsenal antifascista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">\u00bfQue es el fascismo?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Fragmentos de una carta dirigida a un compa\u00f1ero ingl\u00e9s, 15 de noviembre de 1931;<\/em> <em>publicado en The Militant, 16 de enero de 1932<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es el fascismo? El t\u00e9rmino tiene su origen en Italia. \u00bfEran todas las formas de dictadura contrarrevolucionaria fascistas o no (es decir, antes de la llegada del fascismo a Italia)?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La antigua dictadura de Primo de Rivera en Espa\u00f1a, entre 1923 y 1930, es calificada de dictadura fascista por el Komintern. \u00bfEs esto correcto o no? Creemos que no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento fascista en Italia fue un movimiento espont\u00e1neo de grandes masas, con nuevos l\u00edderes surgidos de las bases. Se trata de un movimiento de origen plebeyo, dirigido y financiado por las grandes potencias capitalistas. Surgi\u00f3 de la peque\u00f1a burgues\u00eda, del proletariado de los barrios marginales e incluso, en cierta medida, de las masas proletarias; Mussolini, un antiguo socialista, es un hombre \u00abque se ha hecho a s\u00ed mismo\u00bb y que surgi\u00f3 de este movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primo de Rivera era un arist\u00f3crata. Ocupaba un alto cargo militar y administrativo y era gobernador general de Catalu\u00f1a. Logr\u00f3 su golpe de Estado con la ayuda de las fuerzas estatales y militares. Las dictaduras de Espa\u00f1a e Italia son dos formas totalmente diferentes de dictadura. Es necesario distinguirlas. Mussolini tuvo dificultades para conciliar muchas de las antiguas instituciones militares con la milicia fascista. Este problema no se le plante\u00f3 a Primo de Rivera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento en Alemania es, en gran medida, an\u00e1logo al italiano. Se trata de un movimiento de masas, cuyos l\u00edderes recurren en gran medida a la demagogia socialista. Esto es necesario para la creaci\u00f3n del movimiento de masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La base aut\u00e9ntica (del fascismo) es la peque\u00f1a burgues\u00eda. En Italia, cuenta con una base muy amplia: la peque\u00f1a burgues\u00eda de los pueblos y ciudades, y el campesinado. En Alemania, del mismo modo, existe una amplia base para el fascismo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se podr\u00eda decir, y esto es cierto hasta cierto punto, que la nueva clase media, los funcionarios del Estado, los gestores del sector privado, etc., pueden constituir esa base. Pero se trata de una cuesti\u00f3n nueva que hay que analizar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para poder prever cualquier aspecto relacionado con el fascismo, es necesario contar con una definici\u00f3n de ese concepto. \u00bfQu\u00e9 es el fascismo? \u00bfCu\u00e1les son sus fundamentos, su forma y sus caracter\u00edsticas? \u00bfC\u00f3mo se desarrollar\u00e1? Es necesario proceder de manera cient\u00edfica y marxista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">\u00bfC\u00f3mo triunf\u00f3 Mussolini?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">De <em>\u00ab\u00bfY ahora qu\u00e9?\u00bb, una cuesti\u00f3n vital para el proletariado alem\u00e1n, 1932<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el momento en que los recursos policiales y militares \u00abnormales\u00bb de la dictadura burguesa, junto con sus tapaderas parlamentarias, ya no bastan para mantener a la sociedad en un estado de equilibrio, llega el turno del r\u00e9gimen fascista. A trav\u00e9s de la agencia fascista, el capitalismo pone en marcha a las masas de la peque\u00f1a burgues\u00eda enloquecida y a las bandas del lumpenproletariado desclasado y desmoralizado: todos esos innumerables seres humanos a los que el propio capital financiero ha llevado a la desesperaci\u00f3n y al frenes\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La burgues\u00eda exige al fascismo que haga un trabajo a fondo; una vez que ha recurrido a m\u00e9todos de guerra civil, insiste en tener paz durante varios a\u00f1os. Y el aparato fascista, utilizando a la peque\u00f1a burgues\u00eda como ariete y arrollando todos los obst\u00e1culos que se le presentan, hace un trabajo a fondo. Una vez que el fascismo sale victorioso, el capital financiero se hace con el control directo e inmediato, como en una tenaza de acero, de todos los \u00f3rganos e instituciones de la soberan\u00eda, los poderes ejecutivo, administrativo y educativo del Estado: todo el aparato estatal junto con el ej\u00e9rcito, los ayuntamientos, las universidades, las escuelas, la prensa, los sindicatos y las cooperativas. Cuando un Estado se vuelve fascista, esto no significa \u00fanicamente que las formas y m\u00e9todos de gobierno se modifiquen de acuerdo con los patrones establecidos por Mussolini \u2014los cambios en este \u00e1mbito desempe\u00f1an, en \u00faltima instancia, un papel secundario\u2014, sino que significa, ante todo y en su mayor parte, que las organizaciones obreras son aniquiladas; que el proletariado queda reducido a un estado amorfo; y que se crea un sistema de administraci\u00f3n que penetra profundamente en las masas y que sirve para frustrar la cristalizaci\u00f3n independiente del proletariado. Ah\u00ed radica precisamente la esencia del fascismo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fascismo italiano fue la consecuencia inmediata de la traici\u00f3n de los reformistas al levantamiento del proletariado italiano. Desde el final de la [primera] guerra mundial, se observ\u00f3 una tendencia al alza en el movimiento revolucionario en Italia, que en septiembre de 1920 culmin\u00f3 con la toma de f\u00e1bricas e industrias por parte de los trabajadores. La dictadura del proletariado era una realidad; lo \u00fanico que faltaba era organizarla y extraer de ella todas las conclusiones necesarias. La socialdemocracia se asust\u00f3 y dio marcha atr\u00e1s. Tras sus audaces y heroicos esfuerzos, el proletariado se qued\u00f3 ante el vac\u00edo. La interrupci\u00f3n del movimiento revolucionario se convirti\u00f3 en el factor m\u00e1s importante para el crecimiento del fascismo. En septiembre, el avance revolucionario se estanc\u00f3; y ya en noviembre se produjo la primera gran manifestaci\u00f3n de los fascistas (la toma de Bolonia).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: La campa\u00f1a fascista de violencia comenz\u00f3 en Bolonia el 21 de noviembre de 1920. Cuando los concejales socialdem\u00f3cratas, victoriosos en las elecciones municipales, salieron del ayuntamiento para presentar al nuevo alcalde, se encontraron con una lluvia de disparos en la que murieron 10 personas y 100 resultaron heridas. Los fascistas continuaron con \u00abexpediciones punitivas\u00bb en el campo circundante, basti\u00f3n de las \u00abLigas Rojas\u00bb. Las \u00abescuadras de acci\u00f3n\u00bb de las Camisas Negras, en veh\u00edculos proporcionados por los grandes terratenientes, tomaron el control de los pueblos en incursiones rel\u00e1mpago, golpeando y asesinando a campesinos de izquierdas y l\u00edderes sindicales, destrozando las sedes de los partidos radicales y aterrorizando a la poblaci\u00f3n. Envalentonados por sus f\u00e1ciles triunfos, los fascistas lanzaron entonces ataques a gran escala en las grandes ciudades.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que el proletariado, incluso tras la cat\u00e1strofe de septiembre, era capaz de librar batallas defensivas. Pero a la socialdemocracia s\u00f3lo le preocupaba una cosa: retirar a los trabajadores del combate a costa de una concesi\u00f3n tras otra. La socialdemocracia esperaba que la actitud d\u00f3cil de los trabajadores restableciera la \u00abopini\u00f3n p\u00fablica\u00bb de la burgues\u00eda contra los fascistas. Adem\u00e1s, los reformistas incluso confiaban firmemente en la ayuda del rey V\u00edctor Manuel. Hasta el \u00faltimo momento, impidieron con todas sus fuerzas que los trabajadores entablaran combate contra las bandas de Mussolini. No les sirvi\u00f3 de nada. La corona, junto con la \u00e9lite de la burgues\u00eda, se pas\u00f3 al bando del fascismo. Convencidos en el \u00faltimo momento de que el fascismo no pod\u00eda frenarse mediante la obediencia, los socialdem\u00f3cratas hicieron un llamamiento a los trabajadores para una huelga general. Pero su convocatoria fue un fiasco. Los reformistas hab\u00edan humedecido la p\u00f3lvora durante tanto tiempo, por miedo a que explotara, que cuando finalmente, con mano temblorosa, le aplicaron una mecha encendida, la p\u00f3lvora no se inflam\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s de su surgimiento, el fascismo estaba en el poder. Se afianz\u00f3 gracias a que el primer per\u00edodo de su dominio coincidi\u00f3 con una coyuntura econ\u00f3mica favorable, que sigui\u00f3 a la depresi\u00f3n de 1921-1922. Los fascistas aplastaron al proletariado en retroceso mediante las fuerzas arrolladoras de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Pero esto no se logr\u00f3 de un solo golpe. Incluso despu\u00e9s de asumir el poder, Mussolini sigui\u00f3 su rumbo con la debida cautela: a\u00fan carec\u00eda de modelos ya establecidos. Durante los dos primeros a\u00f1os, ni siquiera se modific\u00f3 la Constituci\u00f3n. El gobierno fascista adopt\u00f3 el car\u00e1cter de una coalici\u00f3n. Mientras tanto, las bandas fascistas se afanaban en su labor con porras, cuchillos y pistolas. Solo as\u00ed se fue creando poco a poco el gobierno fascista, lo que supuso el estrangulamiento total de todas las organizaciones de masas independientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mussolini lo logr\u00f3 a costa de burocratizar el propio partido fascista. Tras aprovechar las fuerzas arrolladoras de la peque\u00f1a burgues\u00eda, el fascismo la estrangul\u00f3 entre las garras del Estado burgu\u00e9s. Mussolini no pod\u00eda haber actuado de otra manera, pues la desilusi\u00f3n de las masas que hab\u00eda unido se estaba convirtiendo en el peligro m\u00e1s inmediato que se avecinaba. El fascismo, una vez burocratizado, se acerca mucho a otras formas de dictadura militar y policial. Ya no cuenta con su antiguo apoyo social. La principal reserva del fascismo \u2014la peque\u00f1a burgues\u00eda\u2014 ha quedado desmantelada. Solo la inercia hist\u00f3rica permite al gobierno fascista mantener al proletariado en un estado de dispersi\u00f3n e impotencia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su pol\u00edtica respecto a Hitler, la socialdemocracia alemana no ha sido capaz de aportar ni una sola palabra: lo \u00fanico que hace es repetir de forma m\u00e1s pomposa lo que los reformistas italianos hicieron en su momento con mayor \u00edmpetu. Estos \u00faltimos explicaban el fascismo como una psicosis de posguerra; la socialdemocracia alemana ve en \u00e9l una psicosis de \u00abVersalles\u00bb o de crisis. En ambos casos, los reformistas cierran los ojos ante el car\u00e1cter org\u00e1nico del fascismo como movimiento de masas surgido del colapso del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: El Tratado de Versalles, impuesto a Alemania tras la Primera Guerra Mundial; su aspecto m\u00e1s detestado era el tributo interminable a los aliados vencedores en forma de \u00abreparaciones\u00bb por los da\u00f1os y p\u00e9rdidas de la guerra. La \u00abcrisis\u00bb a la que se hace referencia en el p\u00e1rrafo anterior fue la depresi\u00f3n econ\u00f3mica que azot\u00f3 al mundo capitalista tras el crack de Wall Street de 1929.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Temerosos de la movilizaci\u00f3n revolucionaria de los trabajadores, los reformistas italianos depositaron todas sus esperanzas en el \u00abEstado\u00bb. Su lema era: \u00ab\u00a1Socorro! \u00a1V\u00edctor Manuel, ejerce presi\u00f3n!\u00bb. La socialdemocracia alemana carece de un baluarte democr\u00e1tico como es un monarca fiel a la Constituci\u00f3n. Por eso deben conformarse con un presidente: \u00ab\u00a1Socorro! \u00a1Hindenburg, ejerce presi\u00f3n!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: El mariscal de campo Paul von Hindenburg (1847-1934), general de la clase de los \u00abJunker\u00bb que salt\u00f3 a la fama durante la Primera Guerra Mundial y que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en presidente de la Rep\u00fablica de Weimar. En 1932, los socialdem\u00f3cratas le apoyaron para su reelecci\u00f3n como \u00abmal menor\u00bb frente a los nazis. Nombr\u00f3 a Hitler canciller en enero de 1933.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras libraba la batalla contra Mussolini \u2014es decir, mientras se retiraba ante \u00e9l\u2014, Turati lanz\u00f3 su deslumbrante lema: \u00abHay que tener la valent\u00eda de ser cobarde\u00bb. [Filippo Turati (1857-1937), destacado te\u00f3rico reformista del Partido Socialista Italiano.] Los reformistas alemanes son menos atrevidos con sus consignas. Exigen \u00abValent\u00eda ante la impopularidad\u00bb (Mut zur Unpopularit\u00e4t), lo que viene a ser lo mismo. No hay que temer la impopularidad que ha suscitado la propia cobard\u00eda al transigir con el enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las causas id\u00e9nticas producen efectos id\u00e9nticos. Si el curso de los acontecimientos dependiera de la direcci\u00f3n del Partido Socialdem\u00f3crata, la carrera de Hitler estar\u00eda asegurada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que reconocer, sin embargo, que el Partido Comunista Alem\u00e1n tampoco ha aprendido gran cosa de la experiencia italiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Partido Comunista Italiano surgi\u00f3 casi al mismo tiempo que el fascismo. Pero las mismas condiciones de reflujo revolucionario que llevaron a los fascistas al poder sirvieron para frenar el desarrollo del Partido Comunista. No se hizo una idea clara del alcance total del peligro fascista; se dej\u00f3 llevar por ilusiones revolucionarias; se mostr\u00f3 irreconciliablemente contrario a la pol\u00edtica del frente \u00fanico; en resumen, padec\u00eda todas las enfermedades infantiles. \u00a1No es de extra\u00f1ar! Solo ten\u00eda dos a\u00f1os de vida. A sus ojos, el fascismo no parec\u00eda m\u00e1s que una \u00abreacci\u00f3n capitalista\u00bb. El Partido Comunista fue incapaz de discernir los rasgos particulares del fascismo que se derivan de la movilizaci\u00f3n de la peque\u00f1a burgues\u00eda contra el proletariado. Los compa\u00f1eros italianos me informan de que, con la \u00fanica excepci\u00f3n de Gramsci, el Partido Comunista ni siquiera contemplaba la posibilidad de que los fascistas tomaran el poder. Una vez que la revoluci\u00f3n proletaria hab\u00eda sufrido una derrota, una vez que el capitalismo se hab\u00eda mantenido firme y la contrarrevoluci\u00f3n hab\u00eda triunfado, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda haber alg\u00fan otro tipo de agitaci\u00f3n contrarrevolucionaria? \u00a1C\u00f3mo pod\u00eda la burgues\u00eda levantarse contra s\u00ed misma! Tal era la esencia de la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del Partido Comunista Italiano. Adem\u00e1s, no hay que perder de vista el hecho de que el fascismo italiano era entonces un fen\u00f3meno nuevo, en pleno proceso de formaci\u00f3n; no habr\u00eda sido una tarea f\u00e1cil, ni siquiera para un partido m\u00e1s experimentado, distinguir sus rasgos espec\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Antonio Gramsci (1891-1937): uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano, encarcelado por Mussolini en 1926, falleci\u00f3 en prisi\u00f3n once a\u00f1os despu\u00e9s. Desde la c\u00e1rcel envi\u00f3 una carta, en nombre del comit\u00e9 pol\u00edtico del partido italiano, en la que protestaba contra la campa\u00f1a de Stalin contra la Oposici\u00f3n de Izquierda. Togliatti, que por entonces se encontraba en Mosc\u00fa como representante italiano ante el Komintern, ocult\u00f3 la carta. A lo largo de la era estalinista, la memoria de Gramsci fue borrada deliberadamente. Sin embargo, durante el periodo de desestalinizaci\u00f3n, fue \u00abredescubierto\u00bb por el Partido Comunista Italiano y consagrado oficialmente como h\u00e9roe y m\u00e1rtir. Desde entonces, sus escritos te\u00f3ricos, en particular sus cuadernos de prisi\u00f3n, han recibido un considerable reconocimiento internacional.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La direcci\u00f3n del Partido Comunista Alem\u00e1n reproduce hoy casi literalmente la postura de la que partieron los comunistas italianos: \u00abel fascismo no es m\u00e1s que reacci\u00f3n capitalista; desde el punto de vista del proletariado, las diferencias entre los diversos tipos de reacci\u00f3n capitalista carecen de sentido.\u00bb Este radicalismo vulgar resulta a\u00fan menos excusable si se tiene en cuenta que el partido alem\u00e1n es mucho m\u00e1s antiguo de lo que era el italiano en un per\u00edodo equivalente; adem\u00e1s, el marxismo se ha enriquecido ahora con la tr\u00e1gica experiencia de Italia. Insistir en que el fascismo ya est\u00e1 aqu\u00ed, o negar la mera posibilidad de que llegue al poder, equivale pol\u00edticamente a lo mismo. Al ignorar la naturaleza espec\u00edfica del fascismo, la voluntad de luchar contra \u00e9l queda inevitablemente paralizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor parte de la culpa debe recaer, por supuesto, en la direcci\u00f3n del Komintern. Los comunistas italianos, por encima de todos los dem\u00e1s, ten\u00edan la obligaci\u00f3n de alzar la voz para dar la voz de alarma. Pero Stalin, junto con Manuilsky, les oblig\u00f3 a renegar de las lecciones m\u00e1s importantes de su propia aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Dmitri Manuilsky (1883-1952): dirigi\u00f3 el Komintern entre 1929 y 1934; su destituci\u00f3n marc\u00f3 el paso del ultraizquierdismo al oportunismo del periodo del Frente Popular. Posteriormente, apareci\u00f3 en la escena diplom\u00e1tica como delegado ante las Naciones Unidas.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya hemos observado con qu\u00e9 diligente presteza Ercoli adopt\u00f3 la postura del fascismo social, es decir, la de esperar pasivamente la victoria fascista en Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Ercoli. Seud\u00f3nimo de Palmiro Togliatti (1893-1964) en el Komintern. Dirigi\u00f3 el Partido Comunista Italiano tras el encarcelamiento de Gramsci. Sobrevivi\u00f3 a todos los giros en la l\u00ednea de la Komintern, pero tras la muerte de Stalin critic\u00f3 el r\u00e9gimen de este, as\u00ed como algunos de sus rasgos que persist\u00edan en la URSS y en el movimiento comunista internacional.]<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">El peligro fascista se cierne sobre Alemania<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>De \u00abEl giro en la Internacional Comunista y la situaci\u00f3n en Alemania\u00bb, 1930<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prensa oficial de la Comintern presenta ahora los resultados de las elecciones alemanas [de septiembre de 1930] como una victoria prodigiosa del comunismo, lo que pone sobre la mesa la consigna de una Alemania sovi\u00e9tica. Los optimistas burocr\u00e1ticos no quieren reflexionar sobre el significado de la relaci\u00f3n de fuerzas que revelan las estad\u00edsticas electorales. Analizan el aumento de los votos comunistas al margen de las tareas revolucionarias que plantea la situaci\u00f3n y de los obst\u00e1culos que esta plantea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Partido Comunista obtuvo alrededor de 4 600 000 votos, frente a los 3 300 000 de 1928. Desde el punto de vista de la mec\u00e1nica parlamentaria \u00abnormal\u00bb, el aumento de 1 300 000 votos es considerable, incluso si tenemos en cuenta el incremento del n\u00famero total de votantes. Pero el avance del partido palidece por completo ante el salto del fascismo, que pas\u00f3 de 800 000 a 6 400 000 votos. De importancia no menor a la hora de evaluar las elecciones es el hecho de que la socialdemocracia, a pesar de sufrir p\u00e9rdidas sustanciales, conserv\u00f3 sus cuadros b\u00e1sicos y sigui\u00f3 obteniendo un n\u00famero considerablemente mayor de votos obreros [8 600 000] que el Partido Comunista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, si nos pregunt\u00e1ramos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 combinaci\u00f3n de circunstancias internacionales y nacionales podr\u00eda hacer que la clase obrera se inclinara hacia el comunismo con mayor rapidez?\u00bb, no encontrar\u00edamos un ejemplo de circunstancias m\u00e1s favorables para tal giro que la situaci\u00f3n actual en Alemania: el horca de Young, la crisis econ\u00f3mica, la desintegraci\u00f3n de las normas, la crisis del parlamentarismo y la terrible puesta al descubierto de la socialdemocracia en el poder. Desde el punto de vista de estas circunstancias hist\u00f3ricas concretas, el peso espec\u00edfico del Partido Comunista Alem\u00e1n en la vida social del pa\u00eds, a pesar de haber obtenido 1 300 000 votos, sigue siendo proporcionalmente peque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: \u00abLa horca de Young\u00bb: referencia al Plan Young. Su nombre proviene de Owen D. Young, un importante empresario estadounidense que fue agente general para las reparaciones alemanas durante la d\u00e9cada de 1920. En el verano de 1929, presidi\u00f3 la conferencia en la que se aprob\u00f3 su plan, que sustituy\u00f3 al fallido Plan Dawes, con el fin de \u00abfacilitar\u00bb el pago de las reparaciones por parte de Alemania, de conformidad con el Tratado de Versalles.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La debilidad de la posici\u00f3n del comunismo, indisolublemente ligada a la pol\u00edtica y al r\u00e9gimen de la Comintern, se pone de manifiesto con mayor claridad si comparamos el peso social actual del Partido Comunista con aquellas tareas concretas e inaplazables que las circunstancias hist\u00f3ricas actuales le plantean.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que el propio Partido Comunista no esperaba tal avance. Pero esto demuestra que, bajo el peso de los errores y las derrotas, la direcci\u00f3n de los partidos comunistas ha perdido la costumbre de fijarse grandes objetivos y perspectivas. Si ayer subestim\u00f3 sus propias posibilidades, hoy vuelve a subestimar las dificultades. De este modo, un peligro se suma a otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, la primera caracter\u00edstica de un partido verdaderamente revolucionario es ser capaz de afrontar la realidad.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que la crisis social d\u00e9 lugar a la revoluci\u00f3n proletaria, es necesario que, adem\u00e1s de otras condiciones, se produzca un giro decisivo de las clases peque\u00f1oburguesas hacia el proletariado. Esto brinda al proletariado la oportunidad de situarse al frente de la naci\u00f3n como su l\u00edder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las \u00faltimas elecciones pusieron de manifiesto \u2014y ah\u00ed radica su principal importancia sintom\u00e1tica\u2014 un giro en la direcci\u00f3n opuesta. Bajo el impacto de la crisis, la peque\u00f1a burgues\u00eda se decant\u00f3, no hacia la revoluci\u00f3n proletaria, sino hacia la reacci\u00f3n imperialista m\u00e1s extrema, arrastrando consigo a sectores considerables del proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gigantesco auge del nacionalsocialismo es consecuencia de dos factores: una profunda crisis social, que desestabiliza a las masas peque\u00f1oburguesas, y la falta de un partido revolucionario que las masas populares consideraran un l\u00edder revolucionario reconocido. Si el Partido Comunista es el partido de la esperanza revolucionaria, el fascismo, como movimiento de masas, es el partido de la desesperaci\u00f3n contrarrevolucionaria. Cuando la esperanza revolucionaria abarca a toda la masa proletaria, arrastra inevitablemente tras de s\u00ed, por el camino de la revoluci\u00f3n, a sectores considerables y cada vez mayores de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Precisamente en este \u00e1mbito, las elecciones revelaron el panorama contrario: la desesperaci\u00f3n contrarrevolucionaria se apoder\u00f3 de la masa peque\u00f1oburguesa con tal fuerza que arrastr\u00f3 tras de s\u00ed a muchos sectores del proletariado. &#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El fascismo en Alemania se ha convertido en un peligro real<\/em>, como expresi\u00f3n aguda de la situaci\u00f3n de impotencia del r\u00e9gimen burgu\u00e9s, del papel conservador de la socialdemocracia en dicho r\u00e9gimen y de la impotencia acumulada del Partido Comunista para abolirlo. Quien niegue esto es o bien ciego o bien un fanfarr\u00f3n&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peligro adquiere una especial gravedad en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n del ritmo de desarrollo, que no depende \u00fanicamente de nosotros. El car\u00e1cter mal\u00e1rico de la curva pol\u00edtica que revelan las elecciones pone de manifiesto que el ritmo de desarrollo de la crisis nacional puede resultar muy r\u00e1pido. En otras palabras, el curso de los acontecimientos en un futuro muy pr\u00f3ximo podr\u00eda resucitar en Alemania, en un nuevo plano hist\u00f3rico, la vieja y tr\u00e1gica contradicci\u00f3n entre la madurez de una situaci\u00f3n revolucionaria, por un lado, y la debilidad y la impotencia estrat\u00e9gica del partido revolucionario, por otro. Esto hay que decirlo con claridad, abiertamente y, sobre todo, a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde Mosc\u00fa ya se ha dado la se\u00f1al para una pol\u00edtica de prestigio burocr\u00e1tico que encubre los errores de ayer y prepara los de ma\u00f1ana con falsos alardes sobre el nuevo triunfo de la l\u00ednea. Exagerando de forma monstruosa la victoria del partido, subestimando de forma monstruosa las dificultades, interpretando incluso el \u00e9xito del fascismo como un factor positivo para la revoluci\u00f3n proletaria, la Pravda explica, no obstante, brevemente: \u00abLos \u00e9xitos del partido no deben marearnos\u00bb. La pol\u00edtica traicionera de la direcci\u00f3n estalinista se mantiene fiel a s\u00ed misma incluso en este punto. El an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n se presenta en un esp\u00edritu de ultraizquierdismo acr\u00edtico. De este modo, se empuja conscientemente al partido por la senda del aventurerismo. Al mismo tiempo, Stalin prepara su coartada de antemano con la ayuda de la frase ritualista sobre el \u00abv\u00e9rtigo\u00bb. Es precisamente esta pol\u00edtica, miope y sin escr\u00fapulos, la que puede arruinar la revoluci\u00f3n alemana.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSe puede calcular de antemano la fuerza de la resistencia conservadora de los trabajadores socialdem\u00f3cratas? No se puede. A la luz de los acontecimientos del \u00faltimo a\u00f1o, esta fuerza parece ser gigantesca. Pero lo cierto es que lo que m\u00e1s contribuy\u00f3 a cohesionar a la socialdemocracia fue la pol\u00edtica err\u00f3nea del Partido Comunista, que encontr\u00f3 su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la absurda teor\u00eda del \u00absocialfascismo\u00bb. Para medir la resistencia real de las filas socialdem\u00f3cratas se requiere un instrumento de medici\u00f3n diferente, es decir, una t\u00e1ctica comunista correcta. Con esta condici\u00f3n \u2014y no es una condici\u00f3n menor\u2014, el grado de unidad interna de la socialdemocracia puede revelarse en un per\u00edodo relativamente breve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De otra forma, lo dicho anteriormente tambi\u00e9n se aplica al fascismo: surgi\u00f3, aparte de las dem\u00e1s condiciones presentes, de los vaivenes de la estrategia de Zin\u00f3viev y Stalin. \u00bfCu\u00e1l es su fuerza ofensiva? \u00bfCu\u00e1l es su estabilidad? \u00bfHa alcanzado su punto \u00e1lgido, como nos aseguran los optimistas ex officio [los dirigentes de la Comintern y del Partido Comunista], o se encuentra apenas en el primer pelda\u00f1o de la escalera? Esto no se puede predecir de forma mec\u00e1nica. Solo se puede determinar a trav\u00e9s de la acci\u00f3n. Precisamente en lo que respecta al fascismo, que es una navaja en manos del enemigo de clase, una pol\u00edtica err\u00f3nea de la Comintern puede producir resultados fatales en un breve periodo de tiempo. Por otro lado, una pol\u00edtica correcta \u2014aunque no en un plazo tan breve, es cierto\u2014 puede socavar las posiciones del fascismo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: \u00abEstrategia de Zin\u00f3viev-Stalin\u00bb: Gregory Y. Zin\u00f3viev (1883-1936), presidente de la Comintern desde su fundaci\u00f3n en 1919 hasta su destituci\u00f3n por parte de Stalin en 1926. Tras la muerte de Lenin, Zin\u00f3viev y K\u00e1menev formaron un bloque con Stalin (la \u00abTroika\u00bb) contra Trotski y dominaron el partido sovi\u00e9tico. Durante el periodo en que Zinoviev y Stalin dominaron el Komintern, una l\u00ednea oportunista condujo a una serie de derrotas y oportunidades perdidas, entre las que destaca la suspensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n alemana de 1923. Tras romper con Stalin, Zinoviev uni\u00f3 a sus seguidores a la Oposici\u00f3n de Izquierda trotskista. Pero en 1928, tras la expulsi\u00f3n del partido de la Oposici\u00f3n Unida, Zinoviev capitul\u00f3 ante Stalin. Readmitido en el partido, fue expulsado de nuevo en 1932. Tras renegar de todas sus opiniones cr\u00edticas, fue readmitido una vez m\u00e1s, pero en 1934 fue expulsado y encarcelado. \u00abConfes\u00f3\u00bb en el primero de los grandes juicios de Mosc\u00fa en 1936 y fue ejecutado.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el Partido Comunista, a pesar de las circunstancias excepcionalmente favorables, se ha mostrado incapaz de sacudir seriamente la estructura de la socialdemocracia con la ayuda de la f\u00f3rmula del \u00absocialfascismo\u00bb, entonces el fascismo real amenaza ahora a esa estructura, ya no con f\u00f3rmulas ret\u00f3ricas del pseudo-radicalismo, sino con las f\u00f3rmulas qu\u00edmicas de los explosivos. Por muy cierto que sea que la socialdemocracia, con toda su pol\u00edtica, prepar\u00f3 el terreno para el florecimiento del fascismo, no es menos cierto que el fascismo se presenta como una amenaza mortal, ante todo, para esa misma socialdemocracia, cuya magnificencia est\u00e1 indisolublemente ligada a las formas y m\u00e9todos de gobierno parlamentarios, democr\u00e1ticos y pacifistas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta situaci\u00f3n se deriva la pol\u00edtica de un frente \u00fanico de los trabajadores contra el fascismo. Esto abre enormes posibilidades para el Partido Comunista. Sin embargo, una condici\u00f3n para el \u00e9xito es el rechazo de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica del \u00absocialfascismo\u00bb, cuyo da\u00f1o se convierte en una medida positiva en las circunstancias actuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis social provocar\u00e1 inevitablemente profundas divisiones en el seno de la socialdemocracia. La radicalizaci\u00f3n de las masas afectar\u00e1 a los socialdem\u00f3cratas. Inevitablemente tendremos que llegar a acuerdos con diversas organizaciones y facciones socialdem\u00f3cratas contra el fascismo, imponiendo condiciones claras al respecto a los dirigentes, ante los ojos de las masas&#8230; Debemos pasar de la vac\u00eda ret\u00f3rica oficial sobre el frente \u00fanico a la pol\u00edtica del frente \u00fanico tal y como la formul\u00f3 Lenin y la aplicaron siempre los bolcheviques en 1917.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Una f\u00e1bula de Esopo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">De \u00ab\u00bfY ahora qu\u00e9? Una cuesti\u00f3n vital para el proletariado alem\u00e1n\u00bb, 1932<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda, un ganadero llev\u00f3 unos toros al matadero. Y el carnicero se acerc\u00f3 con su cuchillo afilado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCerr\u00e9mos filas y clavemos a este verdugo con nuestros cuernos\u00bb, sugiri\u00f3 uno de los toros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSi me lo permiten, \u00bfen qu\u00e9 sentido es el carnicero peor que el ganadero que nos trajo hasta aqu\u00ed a golpes con su garrote?\u00bb, respondieron los toros, que hab\u00edan recibido su formaci\u00f3n pol\u00edtica en el instituto de Manuilski. [El Komintern.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Pero despu\u00e9s tambi\u00e9n podremos atender al vendedor!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNi hablar\u00bb, respondieron los conservadores, firmes en sus principios, al consejero. \u00abUsted est\u00e1 intentando, desde la izquierda, proteger a nuestros enemigos; usted mismo es un social-carnicero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y se negaron a cerrar filas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">La polic\u00eda y el ej\u00e9rcito alemanes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">From <em>\u00bfY ahora? Cuestiones vitales para el proletariado alem\u00e1n, 1932<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En caso de peligro real, la socialdemocracia no cuenta con el \u00abFrente de Hierro\u00bb, sino con la polic\u00eda prusiana. \u00a1No tiene en cuenta al due\u00f1o de su hogar! El hecho de que, en un principio, la polic\u00eda se reclutara en gran n\u00famero entre los trabajadores socialdem\u00f3cratas carece por completo de importancia. La conciencia viene determinada por el entorno incluso en este caso. El trabajador que se convierte en polic\u00eda al servicio del Estado capitalista es un polic\u00eda al servicio de la burgues\u00eda, no un trabajador. En los \u00faltimos a\u00f1os, estos polic\u00edas han tenido que enfrentarse mucho m\u00e1s a los trabajadores revolucionarios que a los estudiantes nazis. Ese adiestramiento no deja de surtir efecto. Y, sobre todo: todo polic\u00eda sabe que, aunque los gobiernos puedan cambiar, la polic\u00eda permanece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: \u00abEl Frente de Hierro\u00bb: un bloque formado por varios grandes sindicatos y grupos \u00abrepublicanos\u00bb burgueses con escaso o nulo apoyo o prestigio entre las masas. Fue creado por los socialdem\u00f3cratas a finales de 1931. Se crearon grupos de combate denominados \u00abPu\u00f1o de Hierro\u00bb dentro de los sindicatos, y se incorporaron al Frente de Hierro las organizaciones deportivas obreras. Sin embargo, en sus primeras manifestaciones y m\u00edtines, miles de trabajadores alzaron el pu\u00f1o, gritaron \u00abLibertad\u00bb y juraron defender la democracia. Las masas del Partido Socialdem\u00f3crata y de los sindicatos cre\u00edan de verdad que esta organizaci\u00f3n servir\u00eda para detener a Hitler. No fue as\u00ed.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su n\u00famero de A\u00f1o Nuevo, el \u00f3rgano te\u00f3rico de la socialdemocracia, *Dar Freie Wort* (\u00a1qu\u00e9 peri\u00f3dico m\u00e1s miserable!), publica un art\u00edculo en el que se expone la pol\u00edtica de \u00abtolerancia\u00bb en su sentido m\u00e1s elevado. Al parecer, Hitler nunca podr\u00e1 llegar al poder en contra de la polic\u00eda y la Reichswehr [ej\u00e9rcito alem\u00e1n]. Ahora bien, seg\u00fan la Constituci\u00f3n, la Reichswehr est\u00e1 bajo el mando del presidente de la Rep\u00fablica. Por lo tanto, se deduce que el fascismo no es peligroso mientras un presidente fiel a la Constituci\u00f3n permanezca al frente del Gobierno. Hay que apoyar el r\u00e9gimen de Br\u00fcning hasta las elecciones presidenciales para que entonces se elija a un presidente constitucional, mediante una alianza con la burgues\u00eda parlamentaria; y de ese modo se bloquear\u00e1 el camino de Hitler hacia el poder durante otros siete a\u00f1os&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Heinrich Br\u00fcning fue canciller entre 1930 y 1932. El gobierno parlamentario habitual en Alemania lleg\u00f3 a su fin en marzo de 1930. A continuaci\u00f3n se sucedieron una serie de reg\u00edmenes bonapartistas \u2014Br\u00fcning, von Papen, von Schleicher\u2014, es decir, cancilleres que gobernaban no mediante los procedimientos parlamentarios habituales, sino mediante decretos de \u00abemergencia\u00bb. Estas figuras bonapartistas se presentaban como los salvadores pol\u00edticos necesarios para sacar al pa\u00eds de la crisis y, por tanto, por encima de las clases y los partidos. No depend\u00edan del antiguo sistema de partidos democr\u00e1tico burgu\u00e9s, sino de su control sobre la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito y la burocracia gubernamental. Con el pretexto de salvar a la naci\u00f3n de los peligros tanto de la izquierda (socialistas y comunistas) como de la derecha (fascistas), asestaron sus golpes m\u00e1s duros contra la izquierda, ya que su inter\u00e9s principal era salvar el capitalismo.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pol\u00edticos reformistas, esos h\u00e1biles manipuladores, astutos intrigantes y arribistas, expertos en intrigas parlamentarias y ministeriales, tan pronto como el curso de los acontecimientos los saca de su \u00e1mbito habitual, tan pronto como se ven enfrentados a contingencias trascendentales, se revelan \u2014no hay expresi\u00f3n m\u00e1s suave para ello\u2014 como unos in\u00fatiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Confiar en un presidente es lo mismo que confiar en \u00abel Gobierno\u00bb! Ante el inminente enfrentamiento entre el proletariado y la peque\u00f1a burgues\u00eda fascista \u2014dos bandos que, juntos, constituyen la abrumadora mayor\u00eda de la naci\u00f3n alemana\u2014, estos marxistas del <em>Vorwaerts<\/em> [principal peri\u00f3dico socialdem\u00f3crata] claman al vigilante nocturno para que acuda en su ayuda: \u00ab\u00a1Socorro! \u00a1Gobierno, interviene!\u00bb (<em>Staat, greif zu!<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Burgues\u00eda, peque\u00f1a burgues\u00eda y proletariado<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Extra\u00eddo de \u201cEl \u00fanico camino para Alemania\u201d, escrito en septiembre de 1932 y publicado en EE. UU. en abril de 1933<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cualquier an\u00e1lisis serio de la situaci\u00f3n pol\u00edtica debe partir de las relaciones mutuas entre las tres clases: la burgues\u00eda, la peque\u00f1a burgues\u00eda (incluido el campesinado) y el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gran burgues\u00eda, con su gran poder econ\u00f3mico, representa, en s\u00ed misma, una minor\u00eda infinitesimal de la naci\u00f3n. Para afianzar su dominio, debe garantizar una relaci\u00f3n rec\u00edproca bien definida con la peque\u00f1a burgues\u00eda y, a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de esta, con el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender la dial\u00e9ctica de la relaci\u00f3n entre las tres clases, debemos distinguir tres etapas hist\u00f3ricas: en los albores del desarrollo capitalista, cuando la burgues\u00eda necesitaba m\u00e9todos revolucionarios para resolver sus tareas; en el per\u00edodo de apogeo y madurez del r\u00e9gimen capitalista, cuando la burgues\u00eda dot\u00f3 a su dominio de formas ordenadas, pac\u00edficas, conservadoras y democr\u00e1ticas; y, por \u00faltimo, en el declive del capitalismo, cuando la burgues\u00eda se ve obligada a recurrir a m\u00e9todos de guerra civil contra el proletariado para proteger su derecho a la explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los programas pol\u00edticos caracter\u00edsticos de estas tres etapas \u2014el JACOBINISMO [ala izquierda de las fuerzas peque\u00f1oburguesas en la Gran Revoluci\u00f3n Francesa; en su fase m\u00e1s revolucionaria, liderada por Robespierre], la DEMOCRACIA reformista (incluida la socialdemocracia) y el FASCISMO\u2014 son, en esencia, programas de corrientes peque\u00f1oburguesas. Este hecho por s\u00ed solo, m\u00e1s que cualquier otra cosa, pone de manifiesto la enorme \u2014o, mejor dicho, la decisiva\u2014 importancia que tiene la autodeterminaci\u00f3n de las masas peque\u00f1oburguesas del pueblo para el destino de la sociedad burguesa en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, la relaci\u00f3n entre la burgues\u00eda y su base social, la peque\u00f1a burgues\u00eda, no se sustenta en absoluto en la confianza rec\u00edproca ni en la colaboraci\u00f3n pac\u00edfica. En su conjunto, la peque\u00f1a burgues\u00eda es una clase explotada y marginada. Mira a la burgues\u00eda con envidia y, a menudo, con odio. La burgues\u00eda, por su parte, aunque se sirve del apoyo de la peque\u00f1a burgues\u00eda, desconf\u00eda de ella, pues teme, con toda raz\u00f3n, su tendencia a derribar las barreras que le han impuesto desde arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras allanaban el camino para el desarrollo burgu\u00e9s, los jacobinos se enzarzaron, a cada paso, en encarnizados enfrentamientos con la burgues\u00eda. La sirvieron y libraron una lucha intransigente contra ella. Una vez cumplido su limitado papel hist\u00f3rico, los jacobinos cayeron, pues el dominio del capital estaba predeterminado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de toda una serie de etapas, la burgues\u00eda afianz\u00f3 su poder bajo la forma de la democracia parlamentaria. Ni siquiera entonces lo hizo de forma pac\u00edfica ni voluntaria. La burgues\u00eda ten\u00eda un miedo mortal al sufragio universal. Pero, en \u00faltima instancia, logr\u00f3, con la ayuda de una combinaci\u00f3n de medidas violentas y concesiones, de privaciones y reformas, subordinar en el marco de la democracia formal no solo a la peque\u00f1a burgues\u00eda, sino tambi\u00e9n, en gran medida, al proletariado, por medio de la nueva peque\u00f1a burgues\u00eda: la aristocracia obrera. En agosto de 1914, la burgues\u00eda imperialista fue capaz, con los medios de la democracia parlamentaria, de llevar a millones de trabajadores y campesinos a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: 4 de agosto de 1914: colapso de la Segunda Internacional. Los representantes del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n en el Reichstag votaron a favor del presupuesto de guerra de los gobiernos imperialistas; ese mismo d\u00eda, los representantes del Partido Socialista Franc\u00e9s hicieron lo mismo en la C\u00e1mara de Diputados.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero es precisamente con la guerra cuando comienza el claro declive del capitalismo y, sobre todo, de su forma democr\u00e1tica de dominaci\u00f3n. Ya no se trata de nuevas reformas y limosnas, sino de recortar y abolir las antiguas. Con ello, la burgues\u00eda entra en conflicto no solo con las instituciones de la democracia proletaria (sindicatos y partidos pol\u00edticos), sino tambi\u00e9n con la democracia parlamentaria, en cuyo marco surgieron las organizaciones obreras. De ah\u00ed la campa\u00f1a contra el \u00abmarxismo\u00bb, por un lado, y contra el parlamentarismo democr\u00e1tico, por otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, al igual que las \u00e9lites de la burgues\u00eda liberal en su \u00e9poca fueron incapaces, solo con sus propias fuerzas, de acabar con el feudalismo, la monarqu\u00eda y la Iglesia, los magnates del capital financiero son incapaces, solo con su fuerza, de hacer frente al proletariado. Necesitan el apoyo de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Para ello, hay que azuzarla, ponerla en pie, movilizarla y armarla. Pero este m\u00e9todo entra\u00f1a peligros. Aunque recurre al fascismo, la burgues\u00eda, no obstante, le teme.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mayo de 1926, Pilsudski se vio obligado a salvar a la sociedad burguesa mediante un golpe de Estado dirigido contra los partidos tradicionales de la burgues\u00eda polaca. La situaci\u00f3n lleg\u00f3 tan lejos que el l\u00edder oficial del Partido Comunista Polaco, Warski \u2014que se hab\u00eda pasado del bando de Rosa Luxemburg no al de Lenin, sino al de Stalin\u2014, consider\u00f3 que el golpe de Estado de Pilsudski era el camino hacia la \u00abdictadura democr\u00e1tica revolucionaria\u00bb y llam\u00f3 a los trabajadores a apoyar a Pilsudski.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Joseph Pilsudski (1876-1935): en un principio socialista con ideas nacionalistas, en 1920 lider\u00f3 las fuerzas antisovi\u00e9ticas en Polonia; en 1926, encabez\u00f3 un golpe de Estado y estableci\u00f3 una dictadura fascista. Warski: Amigo de Rosa Luxemburg, apoy\u00f3 sus desacuerdos con los bolcheviques. Cuando el Komintern dio un giro hacia la izquierda en su \u00abTercer Per\u00edodo\u00bb, Warski fue destituido de su cargo de liderazgo en el Partido Comunista Polaco, aunque no fue expulsado. Desapareci\u00f3 en la URSS durante la gran purga de 1936-1938. Rosa Luxemburg (1870-1919): Gran te\u00f3rica y l\u00edder revolucionaria. Inicialmente activa en el movimiento socialista de su Polonia natal, m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en l\u00edder del ala izquierda del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n. Ella y Karl Liebknecht fueron encarcelados por oponerse a la Primera Guerra Mundial. Tras su liberaci\u00f3n, lideraron la Spartakusbund. Ambos fueron detenidos y asesinados durante la fallida revoluci\u00f3n de 1919.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la sesi\u00f3n de la Comisi\u00f3n Polaca del Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista celebrada el 2 de julio de 1926, el autor de estas l\u00edneas se pronunci\u00f3 sobre los acontecimientos ocurridos en Polonia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn conjunto, el derrocamiento de Pilsudski es la forma peque\u00f1oburguesa y \u00abplebeya\u00bb de resolver los problemas acuciantes de la sociedad burguesa en su estado de descomposici\u00f3n y declive. Aqu\u00ed ya tenemos un parecido directo con el fascismo italiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEstas dos corrientes poseen, sin duda, rasgos comunes: reclutan sus tropas de choque, ante todo, entre la peque\u00f1a burgues\u00eda; tanto Pilsudski como Mussolini recurrieron a medios extraparlamentarios, a la violencia abierta, a los m\u00e9todos de la guerra civil; a ambos les preocupaba no la destrucci\u00f3n, sino la preservaci\u00f3n de la sociedad burguesa. Aunque levantaron a la peque\u00f1a burgues\u00eda, tras la toma del poder se alinearon abiertamente con la gran burgues\u00eda. Sin quererlo, surge aqu\u00ed una generalizaci\u00f3n hist\u00f3rica que recuerda la valoraci\u00f3n que hizo Marx del jacobinismo como m\u00e9todo plebeyo para ajustar cuentas con los enemigos feudales de la burgues\u00eda\u2026 Eso fue en el per\u00edodo del auge de la burgues\u00eda. Ahora debemos decir que, en el per\u00edodo del declive de la sociedad burguesa, la burgues\u00eda vuelve a necesitar el m\u00e9todo \u00abplebeyo\u00bb para resolver sus tareas, que ya no son progresistas, sino totalmente reaccionarias. En este sentido, el fascismo es una caricatura del jacobinismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa burgues\u00eda es incapaz de mantenerse en el poder mediante los medios y m\u00e9todos del Estado parlamentario que ella misma ha creado; necesita el fascismo como arma de autodefensa, al menos en situaciones cr\u00edticas. Sin embargo, a la burgues\u00eda no le agrada el m\u00e9todo \u00abplebeyo\u00bb de resolver sus tareas. Siempre se mostr\u00f3 hostil hacia el jacobinismo, que allan\u00f3 el camino para el desarrollo de la sociedad burguesa con su sangre. Los fascistas est\u00e1n infinitamente m\u00e1s cerca de la burgues\u00eda decadente de lo que los jacobinos lo estaban de la burgues\u00eda emergente. Sin embargo, la burgues\u00eda sensata tampoco ve con muy buenos ojos el modo fascista de resolver sus tareas, pues las convulsiones, aunque se produzcan en inter\u00e9s de la sociedad burguesa, conllevan peligros para ella. De ah\u00ed la oposici\u00f3n entre el fascismo y los partidos burgueses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abA la gran burgues\u00eda le gusta el fascismo tanto como a un hombre con dolor de muelas le gusta que le extraigan los dientes. Los c\u00edrculos sensatos de la sociedad burguesa han seguido con recelo la labor del dentista Pilsudski, pero, en \u00faltima instancia, se han resignado a lo inevitable, aunque con amenazas, regateos y todo tipo de negociaciones. As\u00ed, el \u00eddolo de ayer de la peque\u00f1a burgues\u00eda se transforma en el gendarme del capital\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A este intento de definir el lugar hist\u00f3rico del fascismo como alternativa pol\u00edtica a la socialdemocracia se le opuso la teor\u00eda del \u00absocialfascismo\u00bb. Al principio pod\u00eda parecer una estupidez pretenciosa, fanfarrona, pero inofensiva. Los acontecimientos posteriores han demostrado la influencia tan perniciosa que la teor\u00eda estalinista ejerci\u00f3 en realidad sobre todo el desarrollo de la Internacional Comunista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSe deduce del papel hist\u00f3rico del jacobinismo, de la democracia y del fascismo que la peque\u00f1a burgues\u00eda est\u00e1 condenada a seguir siendo una herramienta en manos del capital hasta el fin de sus d\u00edas? Si as\u00ed fuera, la dictadura del proletariado ser\u00eda imposible en una serie de pa\u00edses en los que la peque\u00f1a burgues\u00eda constituye la mayor\u00eda de la naci\u00f3n y, m\u00e1s a\u00fan, resultar\u00eda extremadamente dif\u00edcil en otros pa\u00edses en los que la peque\u00f1a burgues\u00eda representa una minor\u00eda importante. Fortunately, things are not so. La experiencia de la Comuna de Par\u00eds [la primera \u00abdictadura del proletariado\u00bb, 18 de marzo de 1871] demostr\u00f3 por primera vez, al menos dentro de los l\u00edmites de una ciudad, al igual que la experiencia de la Revoluci\u00f3n de Octubre [Revoluci\u00f3n Rusa de 1917] lo ha demostrado posteriormente a una escala mucho mayor y durante un per\u00edodo incomparablemente m\u00e1s largo, que la alianza entre la peque\u00f1a burgues\u00eda y la gran burgues\u00eda no es indisoluble. Dado que la peque\u00f1a burgues\u00eda es incapaz de llevar a cabo una pol\u00edtica independiente (por eso tambi\u00e9n es irrealizable la \u00abdictadura democr\u00e1tica\u00bb peque\u00f1oburguesa), no le queda m\u00e1s remedio que elegir entre la burgues\u00eda y el proletariado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9poca del auge, el crecimiento y el esplendor del capitalismo, la peque\u00f1a burgues\u00eda, a pesar de los agudos brotes de descontento, marchaba en general obedientemente bajo el yugo capitalista. Tampoco pod\u00eda hacer otra cosa. Pero en las condiciones de desintegraci\u00f3n capitalista y de estancamiento de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, la peque\u00f1a burgues\u00eda se esfuerza, busca e intenta liberarse de los grilletes de los antiguos amos y gobernantes de la sociedad. Es perfectamente capaz de unir su destino al del proletariado. Para ello, solo se necesita una cosa: que la peque\u00f1a burgues\u00eda adquiera fe en la capacidad del proletariado para conducir a la sociedad por un nuevo camino. El proletariado solo puede inspirar esta fe mediante su fuerza, la firmeza de sus acciones, una h\u00e1bil ofensiva contra el enemigo y el \u00e9xito de su pol\u00edtica revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00a1ay si el partido revolucionario no est\u00e1 a la altura de las circunstancias! La lucha cotidiana del proletariado agudiza la inestabilidad de la sociedad burguesa. Las huelgas y los disturbios pol\u00edticos han agravado la situaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds. La peque\u00f1a burgues\u00eda podr\u00eda resignarse temporalmente a las crecientes privaciones si, a trav\u00e9s de la experiencia, llegara a la convicci\u00f3n de que el proletariado est\u00e1 en condiciones de guiarla por un nuevo camino. Pero si el partido revolucionario, a pesar de que la lucha de clases se acent\u00faa sin cesar, demuestra una y otra vez ser incapaz de unir a la clase obrera en torno a \u00e9l, si vacila, se confunde, se contradice, entonces la peque\u00f1a burgues\u00eda pierde la paciencia y empieza a considerar a los trabajadores revolucionarios como los responsables de su propia miseria. Todos los partidos burgueses, incluida la socialdemocracia, orientan sus pensamientos precisamente en esta direcci\u00f3n. Cuando la crisis social alcanza una agudeza intolerable, aparece en escena un partido concreto con el objetivo directo de agitar a la peque\u00f1a burgues\u00eda hasta el punto de ebullici\u00f3n y de dirigir su odio y su desesperaci\u00f3n contra el proletariado. En Alemania, esta funci\u00f3n hist\u00f3rica la cumple el nacionalsocialismo (nazismo), una amplia corriente cuya ideolog\u00eda se compone de todos los vapores p\u00fatridos de la sociedad burguesa en desintegraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">El colapso de la democracia burguesa<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">De \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde va Francia?\u00bb, 1934<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la guerra, se produjeron una serie de revoluciones que obtuvieron brillantes victorias en Rusia, Alemania, Austria-Hungr\u00eda y, m\u00e1s tarde, en Espa\u00f1a. Pero solo en Rusia el proletariado tom\u00f3 el poder pleno en sus manos, expropi\u00f3 a sus explotadores y supo crear y mantener un Estado obrero. En todos los dem\u00e1s lugares, el proletariado, a pesar de su victoria, se qued\u00f3 a medio camino debido a los errores de sus dirigentes. Como resultado, el poder se le escap\u00f3 de las manos, pas\u00f3 de la izquierda a la derecha y cay\u00f3 presa del fascismo. En otros pa\u00edses, el poder pas\u00f3 a manos de una dictadura militar. En ning\u00fan sitio los parlamentos fueron capaces de conciliar las contradicciones de clase y garantizar el desarrollo pac\u00edfico de los acontecimientos. Los conflictos se resolvieron a punta de arma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo, los franceses pensaron que el fascismo no ten\u00eda nada que ver con ellos. Ten\u00edan una rep\u00fablica en la que todas las cuestiones eran resueltas por el pueblo soberano mediante el ejercicio del sufragio universal. Pero el 6 de febrero de 1934, varios miles de fascistas y mon\u00e1rquicos, armados con rev\u00f3lveres, porras y navajas, impusieron al pa\u00eds el gobierno reaccionario de Doumergue, bajo cuya protecci\u00f3n las bandas fascistas siguen creciendo y arm\u00e1ndose. \u00bfQu\u00e9 nos depara el ma\u00f1ana?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Gaston Doumergue: primer ministro bonapartista de Francia. Sucedi\u00f3 a \u00c9douard Daladier. El Gobierno de Daladier cay\u00f3 al d\u00eda siguiente de los disturbios fascistas del 6 de febrero de 1934.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, en Francia, al igual que en otros pa\u00edses europeos (Inglaterra, B\u00e9lgica, Holanda, Suiza, los pa\u00edses escandinavos), siguen existiendo parlamentos, elecciones y libertades democr\u00e1ticas, o lo que queda de ellas. Pero en todos estos pa\u00edses operan las mismas leyes hist\u00f3ricas: las leyes del declive capitalista. Si los medios de producci\u00f3n permanecen en manos de un peque\u00f1o n\u00famero de capitalistas, la sociedad no tiene salida. Est\u00e1 condenada a ir de crisis en crisis, de la necesidad a la miseria, de mal en peor. En los distintos pa\u00edses, la decrepitud y la desintegraci\u00f3n del capitalismo se manifiestan de diversas formas y a ritmos desiguales. Pero las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas del proceso son las mismas en todas partes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La burgues\u00eda est\u00e1 llevando a su sociedad a la quiebra total. No es capaz de garantizar al pueblo ni el pan ni la paz. Precisamente por eso ya no puede tolerar el orden democr\u00e1tico. Se ve obligada a aplastar a los trabajadores y a los campesinos mediante el uso de la violencia f\u00edsica. Sin embargo, el descontento de los trabajadores y los campesinos no puede sofocarse \u00fanicamente con la polic\u00eda. Adem\u00e1s, a menudo resulta imposible hacer que el ej\u00e9rcito marche contra el pueblo. Este comienza a desintegrarse y termina con el paso de una gran parte de los soldados al bando del pueblo. Por eso, el capital financiero se ve obligado a crear bandas armadas especiales, entrenadas para luchar contra los trabajadores del mismo modo que ciertas razas de perros se entrenan para cazar presas. La funci\u00f3n hist\u00f3rica del fascismo es aplastar a la clase obrera, destruir sus organizaciones y sofocar las libertades pol\u00edticas cuando los capitalistas se ven incapaces de gobernar y dominar con la ayuda de la maquinaria democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los fascistas encuentran su base social principalmente en la peque\u00f1a burgues\u00eda. Esta \u00faltima ha sido completamente arruinada por el gran capital. No tiene salida en el orden social actual, pero no conoce ninguna otra. Los fascistas desv\u00edan su descontento, su indignaci\u00f3n y su desesperaci\u00f3n del gran capital y los dirigen contra los trabajadores. Se podr\u00eda decir que el fascismo consiste en poner a la peque\u00f1a burgues\u00eda a disposici\u00f3n de sus enemigos m\u00e1s ac\u00e9rrimos. De este modo, el gran capital arruina a las clases medias y luego, con la ayuda de demagogos fascistas a sueldo, incita a la peque\u00f1a burgues\u00eda desesperada contra el trabajador. El r\u00e9gimen burgu\u00e9s s\u00f3lo puede preservarse mediante medios tan asesinos como estos. \u00bfDurante cu\u00e1nto tiempo? Hasta que sea derrocado por la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">\u00bfTeme la peque\u00f1o-burgues\u00eda la revoluci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>De \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde va Francia?\u00bb, 1934<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los cretinos parlamentarios, que se consideran entendidos en el pueblo, les gusta repetir: \u00abNo hay que asustar a las clases medias con la revoluci\u00f3n. A ellas no les gustan los extremos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta formulaci\u00f3n general, esta afirmaci\u00f3n es totalmente falsa. Naturalmente, el peque\u00f1o empresario prefiere el orden siempre y cuando el negocio vaya bien y siempre y cuando tenga la esperanza de que ma\u00f1ana vaya a\u00fan mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando pierde esa esperanza, se enfurece con facilidad y est\u00e1 dispuesto a recurrir a las medidas m\u00e1s extremas. De lo contrario, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda podido derrocar el Estado democr\u00e1tico y llevar al fascismo al poder en Italia y Alemania? El peque\u00f1o burgu\u00e9s desesperado ve en el fascismo, sobre todo, una fuerza de lucha contra el gran capital, y cree que, a diferencia de los partidos obreros que se limitan a las palabras, el fascismo utilizar\u00e1 la fuerza para establecer una mayor \u00abjusticia\u00bb. El campesino y el artesano son, a su manera, realistas. Entienden que no se puede prescindir del uso de la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es falso, tres veces falso, afirmar que la peque\u00f1a burgues\u00eda actual no se une a los partidos obreros porque teme las \u00abmedidas extremas\u00bb. Todo lo contrario. La peque\u00f1a burgues\u00eda inferior, sus grandes masas, solo ven en los partidos obreros unas m\u00e1quinas parlamentarias. No creen en su fuerza, ni en su capacidad de lucha, ni en su disposici\u00f3n, esta vez, a llevar la lucha hasta el final. Y si esto es as\u00ed, \u00bfmerece la pena el esfuerzo de sustituir a los representantes capitalistas democr\u00e1ticos por sus colegas parlamentarios de la izquierda? As\u00ed es como razona o se siente el propietario semiexplotado, arruinado y descontento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin comprender esta psicolog\u00eda de los campesinos, los artesanos, los empleados, los peque\u00f1os funcionarios, etc. \u2014una psicolog\u00eda que se deriva de la crisis social\u2014, es imposible elaborar una pol\u00edtica correcta. La peque\u00f1a burgues\u00eda es econ\u00f3micamente dependiente y pol\u00edticamente atomizada. Por eso no puede llevar a cabo una pol\u00edtica independiente. Necesita un \u00abl\u00edder\u00bb que le infunda confianza. Este liderazgo individual o colectivo \u2014es decir, una personalidad o un partido\u2014 se lo puede proporcionar una u otra de las clases fundamentales: la gran burgues\u00eda o el proletariado. El fascismo une y arma a las masas dispersas. A partir de la plebe, organiza destacamentos de combate. De este modo, da a la peque\u00f1a burgues\u00eda la ilusi\u00f3n de ser una fuerza independiente. Esta empieza a imaginarse que realmente dirigir\u00e1 el Estado. \u00a1No es de extra\u00f1ar que estas ilusiones y esperanzas se le suban a la cabeza a la peque\u00f1a burgues\u00eda!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la peque\u00f1a burgues\u00eda tambi\u00e9n puede encontrar un dirigente en el proletariado. As\u00ed se demostr\u00f3 en Rusia y, en parte, en Espa\u00f1a. En Italia, en Alemania y en Austria, la peque\u00f1a burgues\u00eda se inclin\u00f3 en esta direcci\u00f3n. Sin embargo, los partidos del proletariado no estuvieron a la altura de su tarea hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ganarse el apoyo de la peque\u00f1a burgues\u00eda, el proletariado debe ganarse su confianza. Y para ello debe tener confianza en su propia fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debe contar con un programa de acci\u00f3n claro y estar dispuesto a luchar por el poder por todos los medios posibles. Forjado por su partido revolucionario para una lucha decisiva y despiadada, el proletariado dice a los campesinos y a la peque\u00f1a burgues\u00eda de las ciudades:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLuchamos por el poder. Este es nuestro programa. Estamos dispuestos a debatir con ustedes los cambios que se puedan introducir en \u00e9l. Solo recurriremos a la violencia contra el gran capital y sus lacayos, pero con ustedes, los explotados, deseamos forjar una alianza basada en este programa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los campesinos entender\u00e1n ese lenguaje. Solo que deben tener fe en la capacidad del proletariado para tomar el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero para ello es necesario purgar el frente \u00fanico de toda ambig\u00fcedad, de toda indecisi\u00f3n, de toda ret\u00f3rica vac\u00eda. Es necesario comprender la situaci\u00f3n y comprometerse seriamente con la v\u00eda revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\">Las milicias obreras y sus oponentes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em><em>De \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde va Francia?\u00bb, 1934<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para luchar, es necesario conservar y fortalecer los instrumentos y los medios de lucha: las organizaciones, la prensa, las reuniones, etc. El fascismo [en Francia] amenaza todo eso de forma directa e inmediata. A\u00fan es demasiado d\u00e9bil para la lucha directa por el poder, pero es lo suficientemente fuerte como para intentar aplastar poco a poco a las organizaciones de la clase obrera, templar a sus filas en sus ataques y sembrar la consternaci\u00f3n y la falta de confianza en sus propias fuerzas entre las filas de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fascismo encuentra c\u00f3mplices inconscientes en todos aquellos que afirman que la \u00ablucha f\u00edsica\u00bb es inadmisible o in\u00fatil, y exigen a Doumergue el desarme de su guardia fascista. Nada es tan peligroso para el proletariado, especialmente en la situaci\u00f3n actual, como el veneno edulcorado de las falsas esperanzas. Nada aumenta tanto la insolencia de los fascistas como el \u00abpacifismo d\u00e9bil\u00bb por parte de las organizaciones obreras. Nada destruye tanto la confianza de las clases medias en la clase obrera como el oportunismo, la pasividad y la falta de voluntad de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Le Populaire<\/em> [the Socialist Party paper] and especially <em>l\u2019Humanit\u00e9<\/em> [the Communist Party newspaper] write every day:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl frente \u00fanico es una barrera contra el fascismo\u00bb;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl frente \u00fanico no permitir\u00e1&#8230;\u00bb;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos fascistas no se atrever\u00e1n\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son solo palabras. Es necesario decirles sin rodeos a los trabajadores, a los socialistas y a los comunistas: no os dej\u00e9is enga\u00f1ar por las palabras de periodistas y oradores superficiales e irresponsables. Est\u00e1 en juego nuestra vida y el futuro del socialismo. No es que neguemos la importancia del frente \u00fanico. Lo exigimos cuando los dirigentes de ambos partidos se opon\u00edan a \u00e9l. El frente \u00fanico abre numerosas posibilidades, pero nada m\u00e1s. Por s\u00ed solo, el frente \u00fanico no decide nada. Solo la lucha de las masas decide. El frente \u00fanico revelar\u00e1 su valor cuando los destacamentos comunistas acudan en ayuda de los destacamentos socialistas y viceversa, en caso de un ataque de las bandas fascistas contra <em>Le Populaire<\/em> o <em>l\u2019Humanit\u00e9<\/em>. Pero para ello deben existir destacamentos de combate proletarios, y estos deben estar educados, entrenados y armados. Y si no existe una organizaci\u00f3n de defensa, es decir, una milicia obrera, <em>Le Populaire<\/em> o <em>l\u2019Humanit\u00e9<\/em> podr\u00e1n escribir tantos art\u00edculos como quieran sobre la omnipotencia del frente \u00fanico, pero ambos peri\u00f3dicos se encontrar\u00e1n indefensos ante el primer ataque bien preparado de los fascistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Proponemos realizar un estudio cr\u00edtico de los \u00abargumentos\u00bb y las \u00abteor\u00edas\u00bb de los detractores de la milicia obrera, que son muy numerosos e influyentes en los dos partidos obreros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNecesitamos una autodefensa colectiva y no una milicia\u00bb, nos dicen a menudo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfqu\u00e9 es esta \u00abautodefensa de masas\u00bb sin organizaciones de combate, sin cuadros especializados, sin armas? Dejar la defensa contra el fascismo en manos de masas desorganizadas e impreparadas, abandonadas a su suerte, ser\u00eda desempe\u00f1ar un papel incomparablemente inferior al de Poncio Pilato. Negar el papel de la milicia es negar el papel de la vanguardia. Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 sirve un partido? Sin el apoyo de las masas, la milicia no es nada. Pero sin destacamentos de combate organizados, incluso las masas m\u00e1s heroicas ser\u00e1n aplastadas poco a poco por las bandas fascistas. Es un disparate contraponer la milicia a la autodefensa. La milicia es un \u00f3rgano de autodefensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPedir que se organice una milicia\u00bb, afirman algunos detractores \u2014que, sin duda, son los menos serios y honestos\u2014, \u00abes incitar a la provocaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no es un argumento, sino un insulto. Si la necesidad de defender las organizaciones obreras se deriva de la situaci\u00f3n en su conjunto, \u00bfc\u00f3mo es posible entonces no pedir la creaci\u00f3n de la milicia? Quiz\u00e1s lo que quieran decir es que la creaci\u00f3n de una milicia \u00abprovoca\u00bb ataques fascistas y la represi\u00f3n del Gobierno. En ese caso, se trata de un argumento absolutamente reaccionario. El liberalismo siempre ha dicho a los trabajadores que, con su lucha de clases, \u00abprovocan\u00bb la reacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reformistas repet\u00edan esta acusaci\u00f3n contra los marxistas, y los mencheviques contra los bolcheviques. Estas acusaciones se reduc\u00edan, en \u00faltima instancia, a la profunda idea de que, si los oprimidos no se resisten, los opresores no se ver\u00e1n obligados a golpearlos. Esta es la filosof\u00eda de Tolst\u00f3i y Gandhi, pero nunca la de Marx y Lenin. Si <strong>*L\u2019Humanit\u00e9* <\/strong>quiere desarrollar en lo sucesivo la doctrina de la \u00abno resistencia al mal mediante la violencia\u00bb, deber\u00eda tomar como s\u00edmbolo no la hoz y el martillo, emblema de la Revoluci\u00f3n de Octubre, sino la piadosa cabra que proporciona leche a Gandhi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero el armamento de los trabajadores solo resulta oportuno en una situaci\u00f3n revolucionaria, que a\u00fan no existe\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este argumento tan profundo significa que los trabajadores deben dejarse masacrar hasta que la situaci\u00f3n se vuelva revolucionaria. Aquellos que ayer predicaban el \u00abtercer per\u00edodo\u00bb no quieren ver lo que est\u00e1 ocurriendo ante sus propios ojos. La cuesti\u00f3n de las armas solo ha pasado a primer plano porque la situaci\u00f3n \u00abpac\u00edfica\u00bb, \u00abnormal\u00bb y \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb ha dado paso a una situaci\u00f3n tormentosa, cr\u00edtica e inestable que puede transformarse tanto en una situaci\u00f3n revolucionaria como en una contrarrevolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: \u00abEl tercer per\u00edodo\u00bb: seg\u00fan el esquema estalinista, se trataba del \u00abper\u00edodo final del capitalismo\u00bb, el per\u00edodo de su desaparici\u00f3n inminente y su sustituci\u00f3n por los soviets. Este per\u00edodo destaca por las t\u00e1cticas ultralizas y aventureras de los comunistas, en particular el concepto de \u00absocialfascismo\u00bb.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta alternativa depende, sobre todo, de si los trabajadores m\u00e1s avanzados permitir\u00e1n que se les ataque con impunidad y se les derrote poco a poco, o si responder\u00e1n a cada golpe con dos de los suyos, despertando el valor de los oprimidos y uni\u00e9ndolos en torno a su bandera. Una situaci\u00f3n revolucionaria no cae del cielo. Se forja con la participaci\u00f3n activa de la clase revolucionaria y su partido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estalinistas franceses sostienen ahora que la milicia no protegi\u00f3 al proletariado alem\u00e1n de la derrota. Ayer mismo negaban rotundamente que hubiera habido derrota alguna en Alemania y afirmaban que la pol\u00edtica de los estalinistas alemanes hab\u00eda sido correcta de principio a fin. Hoy en d\u00eda, ven todo el mal en la milicia obrera alemana (Rote Front) [es decir, los Combatientes del Frente Rojo: milicia dominada por los comunistas y prohibida por el Gobierno socialdem\u00f3crata tras los disturbios del Primero de Mayo de 1929 en Berl\u00edn]. As\u00ed, de un error caen en otro diametralmente opuesto, no menos monstruoso. La milicia, en s\u00ed misma, no resuelve la cuesti\u00f3n. Es necesaria una pol\u00edtica correcta. Mientras tanto, la pol\u00edtica del estalinismo en Alemania (\u00abel socialfascismo es el enemigo principal\u00bb), la escisi\u00f3n en los sindicatos, el coqueteo con el nacionalismo y el golpismo condujeron fatalmente al aislamiento de la vanguardia proletaria y a su naufragio. Con una estrategia totalmente in\u00fatil, ninguna milicia habr\u00eda podido salvar la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una tonter\u00eda afirmar que, por s\u00ed misma, la organizaci\u00f3n de la milicia da lugar a aventuras, provoca al enemigo, sustituye la lucha pol\u00edtica por la lucha f\u00edsica, etc. En todas estas afirmaciones no hay m\u00e1s que cobard\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La milicia, como organizaci\u00f3n s\u00f3lida de la vanguardia, es, de hecho, la defensa m\u00e1s segura contra las aventuras, contra el terrorismo individual y contra las explosiones espont\u00e1neas sangrientas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La milicia es, al mismo tiempo, la \u00fanica forma seria de reducir al m\u00ednimo la guerra civil que el fascismo impone al proletariado. Dejemos que los trabajadores, a pesar de la ausencia de una \u00absituaci\u00f3n revolucionaria\u00bb, pongan en su sitio de vez en cuando a los patriotas \u00abhijos del papa\u00bb a su manera, y el reclutamiento de nuevas bandas fascistas se volver\u00e1 incomparablemente m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aqu\u00ed los estrategas, enredados en su propio razonamiento, esgrimen contra nosotros argumentos a\u00fan m\u00e1s desconcertantes. Citamos textualmente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSi respondemos a los disparos de rev\u00f3lver de los fascistas con otros disparos de rev\u00f3lver\u00bb, escribe *l\u2019Humanit\u00e9* del 23 de octubre [de 1934], \u00abperdemos de vista el hecho de que el fascismo es producto del r\u00e9gimen capitalista y que, al luchar contra el fascismo, nos enfrentamos a todo el sistema\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es dif\u00edcil concentrar en unas pocas l\u00edneas mayor confusi\u00f3n o m\u00e1s errores. Es imposible defenderse de los fascistas porque son \u00abun producto del r\u00e9gimen capitalista\u00bb. Eso significa que tenemos que renunciar a toda la lucha, ya que todos los males sociales actuales son \u00abproductos del sistema capitalista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los fascistas matan a un revolucionario o incendian la sede de un peri\u00f3dico proletario, los trabajadores deben suspirar con aire filos\u00f3fico: \u00ab\u00a1Ay! Los asesinatos y los incendios son producto del sistema capitalista\u00bb, y volver a casa con la conciencia tranquila. La postraci\u00f3n fatalista sustituye a la teor\u00eda militante de Marx, en beneficio exclusivo del enemigo de clase. La ruina de la peque\u00f1a burgues\u00eda es, por supuesto, producto del capitalismo. El crecimiento de las bandas fascistas es, a su vez, producto de la ruina de la peque\u00f1a burgues\u00eda. Pero, por otra parte, el aumento de la miseria y la revuelta del proletariado son tambi\u00e9n productos del capitalismo, y la milicia, a su vez, es producto del agudizamiento de la lucha de clases. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, para los \u00abmarxistas\u00bb de *L\u2019Humanit\u00e9*, las bandas fascistas son el producto leg\u00edtimo del capitalismo y la milicia obrera el producto ileg\u00edtimo de\u2026 los trotskistas? Es imposible entender nada de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTenemos que abordar el sistema en su conjunto\u00bb, nos dicen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo? \u00bfPor encima de la cabeza de los seres humanos? Los fascistas de los distintos pa\u00edses empezaron con sus rev\u00f3lveres y acabaron destruyendo todo el \u00absistema\u00bb de organizaciones obreras. \u00bfDe qu\u00e9 otra forma se puede frenar la ofensiva armada del enemigo si no es mediante una defensa armada para, a nuestro vez, pasar a la ofensiva?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abL\u2019Humanit\u00e9\u00bb admite ahora la defensa en su discurso, pero solo en forma de \u00abautodefensa de masas\u00bb. La milicia es perjudicial porque, como se ve, separa a los destacamentos de combate de las masas. Pero \u00bfpor qu\u00e9, entonces, hay destacamentos armados independientes entre los fascistas que no est\u00e1n aislados de las masas reaccionarias, sino que, por el contrario, despiertan el valor y envalentonan a esas masas con sus ataques bien organizados? \u00bfO acaso la masa proletaria es inferior en calidad combativa a la peque\u00f1a burgues\u00eda desclasada?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enredada sin remedio, *L\u2019Humanit\u00e9* empieza por fin a titubear: parece que la autodefensa de masas requiere la creaci\u00f3n de \u00abgrupos de autodefensa\u00bb especiales. En lugar de la milicia rechazada, se proponen grupos o destacamentos especiales. A primera vista, parecer\u00eda que la diferencia radica \u00fanicamente en el nombre. Sin duda, el nombre propuesto por *L\u2019Humanit\u00e9* no significa nada. Se puede hablar de \u00abautodefensa de masas\u00bb, pero es imposible hablar de \u00abgrupos de autodefensa\u00bb, ya que el objetivo de los grupos no es defenderse a s\u00ed mismos, sino a las organizaciones obreras. Sin embargo, no se trata, por supuesto, de una cuesti\u00f3n de nombre. Los \u00abgrupos de autodefensa\u00bb, seg\u00fan *L\u2019Humanit\u00e9*, deben renunciar al uso de las armas para no caer en el \u00abgolpismo\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos sabios tratan a la clase trabajadora como a un ni\u00f1o al que no se le debe permitir tener una navaja en las manos. Las navajas, adem\u00e1s, son, como sabemos, monopolio de los Camelots du Roi [mon\u00e1rquicos franceses agrupados en torno al peri\u00f3dico de Charles Maurras, Action Fran\u00e7aise, que era violentamente antidemocr\u00e1tico], que son un \u00abproducto leg\u00edtimo del capitalismo\u00bb y que, con la ayuda de las navajas, han derrocado el \u00absistema\u00bb de la democracia. En cualquier caso, \u00bfc\u00f3mo van a defenderse los \u00abgrupos de autodefensa\u00bb contra los rev\u00f3lveres fascistas? \u00abIdeol\u00f3gicamente\u00bb, por supuesto. En otras palabras: pueden esconderse. Al no tener en sus manos lo que necesitan, tendr\u00e1n que buscar la \u00abautodefensa\u00bb en sus pies. Y los fascistas, mientras tanto, saquear\u00e1n impunemente las organizaciones obreras. Pero si el proletariado sufre una terrible derrota, en cualquier caso no habr\u00e1 sido culpable de \u00abgolpismo\u00bb. Esta charlataner\u00eda fraudulenta, que desfila bajo la bandera del \u00abbolchevismo\u00bb, s\u00f3lo despierta repugnancia y asco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el \u00abtercer per\u00edodo\u00bb de feliz recuerdo \u2014cuando los estrategas de *l\u2019Humanit\u00e9* estaban presa del delirio de las barricadas, \u00abconquistaban\u00bb las calles cada d\u00eda y tachaban de \u00absocialfascista\u00bb a todo aquel que no compartiera sus extravagancias\u2014, predijimos: \u00abEn cuanto estos se\u00f1ores se quemen las yemas de los dedos, se convertir\u00e1n en los peores oportunistas\u00bb. Esa predicci\u00f3n se ha confirmado ahora por completo. En un momento en el que, dentro del Partido Socialista, el movimiento a favor de la milicia crece y se fortalece, los dirigentes del llamado Partido Comunista corren a por la manguera para enfriar el deseo de los trabajadores avanzados de organizarse en columnas de combate. \u00bfSe podr\u00eda imaginar una labor m\u00e1s desmoralizadora o m\u00e1s condenatoria que esta?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las filas del Partido Socialista se oye a veces esta objeci\u00f3n: \u00abHay que formar una milicia, pero no hace falta hacer mucho ruido al respecto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No cabe m\u00e1s que felicitar a los camaradas que desean proteger el aspecto pr\u00e1ctico de la empresa de miradas y o\u00eddos indiscretos. Pero ser\u00eda demasiado ingenuo pensar que se puede crear una milicia de forma invisible y secreta entre cuatro paredes. Necesitamos decenas, y m\u00e1s adelante cientos, de miles de combatientes. Estos solo acudir\u00e1n si millones de trabajadores y trabajadoras \u2014y, tras ellos, los campesinos\u2014 comprenden la necesidad de la milicia y crean en torno a los voluntarios un ambiente de ardiente simpat\u00eda y apoyo activo. La discreci\u00f3n conspirativa solo puede y debe abarcar el aspecto t\u00e9cnico del asunto. La campa\u00f1a pol\u00edtica debe desarrollarse abiertamente, en reuniones, f\u00e1bricas, calles y plazas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuadros fundamentales de la milicia deben ser los trabajadores de f\u00e1brica agrupados seg\u00fan su lugar de trabajo, que se conozcan entre s\u00ed y sean capaces de proteger a sus destacamentos de combate frente a las provocaciones de los agentes enemigos con mucha m\u00e1s facilidad y seguridad que los bur\u00f3cratas de m\u00e1s alto rango. Los estados mayores conspirativos, sin una movilizaci\u00f3n abierta de las masas, quedar\u00e1n, en el momento del peligro, suspendidos impotentes en el aire. Toda organizaci\u00f3n de la clase obrera debe lanzarse a la tarea. En esta cuesti\u00f3n, no puede haber ninguna l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre los partidos de la clase obrera y los sindicatos. Codo con codo, deben movilizar a las masas. El \u00e9xito de la milicia popular quedar\u00e1 entonces plenamente asegurado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero \u00bfde d\u00f3nde van a sacar armas los trabajadores?\u00bb, objetan los \u00abrealistas\u00bb sensatos \u2014es decir, los filisteos asustados\u2014: \u00abEl enemigo tiene fusiles, ca\u00f1ones, tanques, gas y aviones. Los trabajadores solo tienen unos cientos de rev\u00f3lveres y navajas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta objeci\u00f3n, todo se amontona para atemorizar a los trabajadores. Por un lado, nuestros sabios identifican las armas de los fascistas con el armamento del Estado. Por otro lado, se dirigen al Estado y le exigen que desarme a los fascistas. \u00a1Qu\u00e9 l\u00f3gica tan notable! De hecho, su postura es err\u00f3nea en ambos casos. En Francia, los fascistas a\u00fan est\u00e1n lejos de controlar el Estado. El 6 de febrero entraron en conflicto armado con la polic\u00eda estatal. Por eso es err\u00f3neo hablar de ca\u00f1ones y tanques cuando se trata de la lucha armada inmediata contra los fascistas. Los fascistas, por supuesto, son m\u00e1s ricos que nosotros. Les resulta m\u00e1s f\u00e1cil comprar armas. Pero los trabajadores son m\u00e1s numerosos, m\u00e1s decididos y m\u00e1s comprometidos cuando cuentan con una direcci\u00f3n revolucionaria firme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">In addition to other sources, the workers can arm themselves at the expense of the fascists by systematically disarming them.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es ahora una de las formas m\u00e1s serias de la lucha contra el fascismo. Cuando los arsenales de los trabajadores empiecen a abastecerse a costa de los dep\u00f3sitos de armas fascistas, los bancos y los consorcios ser\u00e1n m\u00e1s prudentes a la hora de financiar el armamento de sus guardias asesinos. En este caso \u2014y solo en este caso\u2014 ser\u00eda incluso posible que las autoridades, alarmadas, comenzaran realmente a impedir el armamento de los fascistas para no proporcionar fuentes adicionales de armas a los trabajadores. Sabemos desde hace mucho tiempo que solo una t\u00e1ctica revolucionaria genera, como efecto secundario, \u00abreformas\u00bb o concesiones por parte del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfc\u00f3mo desarmar a los fascistas? Naturalmente, es imposible hacerlo solo con art\u00edculos de peri\u00f3dico. Hay que crear grupos de combate. Hay que establecer un servicio de inteligencia. Miles de informadores y colaboradores afines se ofrecer\u00e1n voluntarios de todos los bandos cuando se den cuenta de que nos hemos tomado en serio esta tarea. Se requiere voluntad de acci\u00f3n proletaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero las fuerzas armadas de los fascistas no son, por supuesto, la \u00fanica fuente. En Francia hay m\u00e1s de un mill\u00f3n de trabajadores organizados. En t\u00e9rminos generales, esta cifra es peque\u00f1a. Pero es m\u00e1s que suficiente para dar los primeros pasos en la organizaci\u00f3n de una milicia obrera. Si los partidos y los sindicatos armaran tan solo a una d\u00e9cima parte de sus miembros, eso ya supondr\u00eda una fuerza de 100.000 hombres. No cabe la menor duda de que el n\u00famero de voluntarios que se presentar\u00edan al d\u00eda siguiente de un llamamiento del \u00abfrente \u00fanico\u00bb a favor de una milicia obrera superar\u00eda con creces esa cifra. Las aportaciones de los partidos y sindicatos, las colectas y las suscripciones voluntarias permitir\u00edan, en el plazo de uno o dos meses, garantizar el armamento de entre 100.000 y 200.000 combatientes de la clase obrera. La chusma fascista se esconder\u00eda inmediatamente con el rabo entre las piernas. Toda la perspectiva de desarrollo se volver\u00eda incomparablemente m\u00e1s favorable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alegar la falta de armas u otras razones objetivas para explicar por qu\u00e9 hasta ahora no se ha intentado crear una milicia es enga\u00f1arse a uno mismo y a los dem\u00e1s. El principal obst\u00e1culo \u2014se podr\u00eda decir que el \u00fanico\u2014 tiene su origen en el car\u00e1cter conservador y pasivo de los dirigentes de las organizaciones obreras. Los esc\u00e9pticos que ocupan los puestos de liderazgo no creen en la fuerza del proletariado. Ponen su esperanza en todo tipo de milagros que vendr\u00e1n de arriba, en lugar de dar una salida revolucionaria a las energ\u00edas que bullen desde abajo. Los trabajadores socialistas deben obligar a sus l\u00edderes a pasar inmediatamente a la creaci\u00f3n de la milicia obrera o, de lo contrario, ceder el paso a fuerzas m\u00e1s j\u00f3venes y renovadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una huelga es inconcebible sin propaganda y sin agitaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es inconcebible sin piquetes que, cuando pueden, recurren a la persuasi\u00f3n, pero cuando se ven obligados, recurren a la fuerza. La huelga es la forma m\u00e1s elemental de la lucha de clases, que siempre combina, en proporciones variables, m\u00e9todos \u00abideol\u00f3gicos\u00bb con m\u00e9todos f\u00edsicos. La lucha contra el fascismo es, en esencia, una lucha pol\u00edtica que necesita una milicia, del mismo modo que la huelga necesita piquetes. En el fondo, el piquete es el embri\u00f3n de la milicia obrera. Quien piense en renunciar a la lucha \u00abf\u00edsica\u00bb debe renunciar a toda lucha, pues el esp\u00edritu no vive sin la carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo la espl\u00e9ndida frase del gran te\u00f3rico militar Clausewitz, la guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios. Esta definici\u00f3n tambi\u00e9n se aplica plenamente a la guerra civil. Es inadmisible oponer una a otra, ya que es imposible frenar a voluntad la lucha pol\u00edtica cuando esta se transforma, por fuerza de una necesidad interna, en una lucha civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El deber de un partido revolucionario es prever a tiempo que la transformaci\u00f3n de la pol\u00edtica en un conflicto armado abierto es inevitable, y prepararse para ese momento con todas sus fuerzas, tal y como lo est\u00e1n haciendo las clases dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los destacamentos de milicia para la defensa contra el fascismo son el primer paso en el camino hacia el armamento del proletariado, no el \u00faltimo. Nuestra consigna es:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Armemos al proletariado y a los campesinos revolucionarios!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La milicia obrera debe, en \u00faltima instancia, abarcar a todos los trabajadores. Cumplir este programa en su totalidad solo ser\u00eda posible en un Estado obrero en cuyas manos pasaran todos los medios de producci\u00f3n y, por consiguiente, tambi\u00e9n todos los medios de destrucci\u00f3n, es decir, todas las armas y las f\u00e1bricas que las producen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es imposible llegar a un Estado obrero con las manos vac\u00edas. Solo los inv\u00e1lidos pol\u00edticos como Renaudel pueden hablar de una v\u00eda pac\u00edfica y constitucional hacia el socialismo. La v\u00eda constitucional est\u00e1 cortada por trincheras defendidas por las bandas fascistas. No son pocas las trincheras que tenemos por delante. La burgues\u00eda no dudar\u00e1 en recurrir a una docena de golpes de Estado, con la ayuda de la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, para impedir que el proletariado llegue al poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[NOTA: Pierre Renaudel (1871-1935): antes de la Primera Guerra Mundial, mano derecha del l\u00edder socialista Jean Jaur\u00e8s y director de *L\u2019Humanit\u00e9*. Durante la guerra, fue un socialpatriota de derechas. En la d\u00e9cada de 1930, \u00e9l y Marcel Deat lideraron la corriente revisionista \u00abneosocialista\u00bb. Rechazada en el congreso de julio de 1933, esta corriente se escindi\u00f3 del Partido Socialista. Tras los disturbios fascistas del 6 de febrero de 1934, la mayor\u00eda de los \u00abneos\u00bb se unieron al Partido Radical, el principal partido del capitalismo franc\u00e9s.]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo una revoluci\u00f3n victoriosa puede dar lugar a un Estado socialista de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda revoluci\u00f3n se prepara mediante el avance del desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, pero siempre se decide mediante conflictos armados abiertos entre clases hostiles. Una victoria revolucionaria solo es posible como resultado de una larga agitaci\u00f3n pol\u00edtica y de un prolongado per\u00edodo de educaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el conflicto armado en s\u00ed mismo tambi\u00e9n debe prepararse con mucha antelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los trabajadores avanzados deben saber que tendr\u00e1n que librar y ganar una lucha a muerte. Deben hacerse con las armas, como garant\u00eda de su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La perspectiva para los Estados Unidos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De \u00abAlgunas cuestiones sobre los problemas estadounidenses\u00bb, Cuarta Internacional, octubre de 1940<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El atraso de la clase obrera de Estados Unidos es solo un concepto relativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos aspectos importantes, es la clase trabajadora m\u00e1s avanzada del mundo, tanto desde el punto de vista t\u00e9cnico como en cuanto a su nivel de vida&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los trabajadores estadounidenses son muy combativos, como hemos podido comprobar durante las huelgas. Han protagonizado las huelgas m\u00e1s rebeldes del mundo. Lo que le falta al trabajador estadounidense es un esp\u00edritu de generalizaci\u00f3n, o de an\u00e1lisis, de su posici\u00f3n de clase en el conjunto de la sociedad. Esta falta de pensamiento social tiene su origen en toda la historia del pa\u00eds&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sobre el fascismo.<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todos los pa\u00edses en los que el fascismo sali\u00f3 victorioso, antes del auge del fascismo y de su victoria, se produjo una ola de radicalismo entre las masas: los trabajadores, los campesinos y agricultores m\u00e1s pobres, y la peque\u00f1a burgues\u00eda. En Italia, tras la guerra y antes de 1922, se produjo una ola revolucionaria de enormes dimensiones; el Estado estaba paralizado, la polic\u00eda era inexistente, los sindicatos pod\u00edan hacer lo que quisieran, pero no hab\u00eda ning\u00fan partido capaz de tomar el poder. Como reacci\u00f3n a ello surgi\u00f3 el fascismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Alemania ocurri\u00f3 lo mismo. En 1918 tuvimos una situaci\u00f3n revolucionaria; la clase burguesa ni siquiera pidi\u00f3 participar en el poder. Los socialdem\u00f3cratas paralizaron la revoluci\u00f3n. Luego, los trabajadores lo intentaron de nuevo en 1922-23-24. Fue la \u00e9poca de la quiebra del Partido Comunista, todo lo cual ya hemos analizado anteriormente. M\u00e1s tarde, en 1929-30-31, los trabajadores alemanes iniciaron de nuevo una nueva ola revolucionaria. Hab\u00eda un poder tremendo en los comunistas y en los sindicatos, pero entonces lleg\u00f3 la famosa pol\u00edtica (por parte del movimiento estalinista) del \u00absocialfascismo\u00bb, una pol\u00edtica inventada para paralizar a la clase obrera. Solo tras estas tres tremendas oleadas el fascismo se convirti\u00f3 en un gran movimiento. No hay excepciones a esta regla: el fascismo solo surge cuando la clase obrera muestra una incapacidad total para tomar en sus propias manos el destino de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Estados Unidos ocurrir\u00e1 lo mismo. Ya hay elementos fascistas y, por supuesto, cuentan con los ejemplos de Italia y Alemania. Por lo tanto, actuar\u00e1n a un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido. Pero tambi\u00e9n tienes los ejemplos de otros pa\u00edses. La pr\u00f3xima ola hist\u00f3rica en Estados Unidos ser\u00e1 la ola de radicalismo de las masas, no el fascismo. Por supuesto, la guerra puede frenar la radicalizaci\u00f3n durante alg\u00fan tiempo, pero luego le dar\u00e1 a la radicalizaci\u00f3n un ritmo y un impulso a\u00fan m\u00e1s tremendos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No debemos confundir la dictadura de la guerra \u2014la dictadura de la maquinaria militar, del Estado Mayor, del capital financiero\u2014 con una dictadura fascista. Para que se produzca esta \u00faltima, es necesario, en primer lugar, que exista un sentimiento de desesperaci\u00f3n entre amplias masas populares. Cuando los partidos revolucionarios las traicionan, cuando la vanguardia obrera demuestra su incapacidad para conducir al pueblo a la victoria, entonces los agricultores, los peque\u00f1os empresarios, los desempleados, los soldados, etc., se vuelven capaces de apoyar un movimiento fascista, pero solo entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una dictadura militar es una instituci\u00f3n puramente burocr\u00e1tica, respaldada por la maquinaria militar y basada en la desorientaci\u00f3n del pueblo y en su sumisi\u00f3n a ella. Con el paso del tiempo, los sentimientos de la poblaci\u00f3n pueden cambiar y esta puede rebelarse contra la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Build the revolutionary party!<\/h3>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier debate sobre temas pol\u00edticos surge la pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfConseguiremos crear un partido fuerte para cuando llegue la crisis? \u00bfNo podr\u00eda adelantarse el fascismo? \u00bfNo es inevitable una etapa de desarrollo fascista?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los \u00e9xitos del fascismo hacen que la gente pierda f\u00e1cilmente toda perspectiva y le llevan a olvidar las condiciones reales que hicieron posible el fortalecimiento y la victoria del fascismo. Sin embargo, comprender claramente estas condiciones reviste una importancia especial para los trabajadores de Estados Unidos. Podemos afirmarlo como una ley hist\u00f3rica: el fascismo solo pudo imponerse en aquellos pa\u00edses en los que los partidos obreros conservadores impidieron que el proletariado aprovechara la situaci\u00f3n revolucionaria y tomara el poder. En Alemania se dieron dos situaciones revolucionarias: la de 1918-1919 y la de 1923-1924. Incluso en 1929, todav\u00eda era posible una lucha directa por el poder por parte del proletariado. En estos tres casos, la socialdemocracia y la Comintern [los estalinistas] frustraron de forma criminal y despiadada la conquista del poder y, con ello, llevaron a la sociedad a un callej\u00f3n sin salida. Solo en estas condiciones y en esta situaci\u00f3n result\u00f3 posible el vertiginoso auge del fascismo y su llegada al poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la medida en que el proletariado se muestra incapaz, en una etapa determinada, de conquistar el poder, el imperialismo comienza a regular la vida econ\u00f3mica con sus propios m\u00e9todos; el partido fascista, que se convierte en el poder estatal, es el mecanismo pol\u00edtico. Las fuerzas productivas se encuentran en contradicci\u00f3n irreconciliable no solo con la propiedad privada, sino tambi\u00e9n con las fronteras de los Estados nacionales. El imperialismo es la expresi\u00f3n misma de esta contradicci\u00f3n. El capitalismo imperialista busca resolver esta contradicci\u00f3n mediante la ampliaci\u00f3n de las fronteras, la conquista de nuevos territorios, etc\u00e9tera. El Estado totalitario, que somete todos los aspectos de la vida econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural al capital financiero, es el instrumento para crear un Estado supranacionalista, un imperio imperialista, el dominio sobre los continentes, el dominio sobre el mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos rasgos de libertad que hemos analizado, tanto cada uno por separado como en su conjunto, en la medida en que se manifestaban o pasaban a primer plano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto el an\u00e1lisis te\u00f3rico como la rica experiencia hist\u00f3rica del \u00faltimo cuarto de siglo han demostrado con igual contundencia que el fascismo es siempre el eslab\u00f3n final de un ciclo pol\u00edtico espec\u00edfico compuesto por lo siguiente: la crisis m\u00e1s grave de la sociedad capitalista; el aumento de la radicalizaci\u00f3n de la clase obrera; el aumento de la simpat\u00eda hacia la clase obrera y el anhelo de cambio por parte de la peque\u00f1a burgues\u00eda rural y urbana; la extrema confusi\u00f3n de la gran burgues\u00eda; sus maniobras cobardes y traicioneras destinadas a evitar el cl\u00edmax revolucionario; el agotamiento del proletariado; la creciente confusi\u00f3n e indiferencia; el agravamiento de la crisis social; la desesperaci\u00f3n de la peque\u00f1a burgues\u00eda, su anhelo de cambio; la neurosis colectiva de la peque\u00f1a burgues\u00eda, su disposici\u00f3n a creer en milagros, su disposici\u00f3n a adoptar medidas violentas; el aumento de la hostilidad hacia el proletariado, que ha defraudado sus expectativas. Estas son las premisas para la r\u00e1pida formaci\u00f3n de un partido fascista y su victoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bastante evidente que la radicalizaci\u00f3n de la clase obrera en Estados Unidos solo ha atravesado sus fases iniciales, casi exclusivamente, en el \u00e1mbito del movimiento sindical (el CIO). El per\u00edodo anterior a la guerra, y despu\u00e9s la propia guerra, pueden interrumpir temporalmente este proceso de radicalizaci\u00f3n, sobre todo si un n\u00famero considerable de trabajadores es absorbido por la industria b\u00e9lica. Pero esta interrupci\u00f3n del proceso de radicalizaci\u00f3n no puede ser de larga duraci\u00f3n. La segunda etapa de la radicalizaci\u00f3n adquirir\u00e1 un car\u00e1cter mucho m\u00e1s marcado. El problema de la formaci\u00f3n de un partido obrero independiente pasar\u00e1 a estar a la orden del d\u00eda. Nuestras reivindicaciones transitorias ganar\u00e1n gran popularidad. Por otra parte, las tendencias fascistas y reaccionarias pasar\u00e1n a un segundo plano, adoptando una posici\u00f3n defensiva, a la espera de un momento m\u00e1s favorable. Esta es la perspectiva m\u00e1s inmediata. No hay ocupaci\u00f3n m\u00e1s in\u00fatil que la de especular sobre si lograremos o no crear un partido revolucionario l\u00edder y poderoso. Por delante se abre una perspectiva favorable, que justifica plenamente el activismo revolucionario. Es necesario aprovechar las oportunidades que se est\u00e1n abriendo y construir el partido revolucionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los liberales e incluso muchos de aquellos que se consideran marxistas son culpables de usar la palabra \u201cfascista\u201d de manera muy relajada hoy. 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