La pesadilla de los feminicidios: a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

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Como Marxistas Colombianos nos enorgullecemos en ser parte de una Corriente Internacional que intenta crear una direccion que le pueda dar al movimiento obrero mundial las herramientas para poder luchar contra la enfermedad que contrae terribles sintomas como este: el capitalismo.

La emancipación de la mujer es uno de los principios claves del Marxismo y por consiguiente, la historia de nuestro movimiento ha estado en el primer frente de lucha a favor de la lucha para mejorar las condiciones de vida de la mujer. Esto es particularmente importante en países como el nuestro al igual que países como México, Salvador y Argentina, donde la opresión de las mujeres no solo se ve en la discriminación pero también en el abuso sexual y el femicidio. Por consiguiente, hemos reproducido aquí este articulo escrito por Wilmaira Rios, camarada de Lucha De Clases, la Sección Venezolana de la Corriente Internacional Marxista, publicado originalmente en Noviembre 25.


El 17 de diciembre del año 1999, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su resolución 54/134, asumió el 25 de noviembre de cada año como el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, gracias a la iniciativa que tuvieran movimientos feministas latinoamericanos desde el año 1981, en homenaje a las hermanas Patria, Minerva y María Teresa, las mariposas Mirabal, tres hermanas que fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960, por orden del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

Hoy se cumplen 20 años de conmemoración oficial de esa fecha, y lamentablemente la realidad para las mujeres y niñas es cada día más deprimente.

El año 2020 ha sido un año en el que las estadísticas de violencia contra las mujeres han aumentado a nivel mundial, y los números parecen no detenerse. El mundo se encuentra en una emergencia feminista, pues esta espantosa realidad no es asunto de un solo país. Todos los años, por esta causa mueren miles de mujeres en el mundo, y las que no mueren, quedan con secuelas físicas y psíquicas que las marcan por el resto de su vida.

El horror de nacer mujer

Según la CEPAL más de 2000 mujeres han sido asesinadas en Latinoamérica en lo que va de año, siendo México, Colombia, Argentina, Guatemala, Honduras, y Venezuela, los países con mayor repunte de casos.

Para mostrar la magnitud de esta situación de barbarie contra nosotras, queremos presentar varios casos que muestran claramente el horror que implica, hoy por hoy, nacer mujer en América Latina.

Ingrid Escamilla

Una mexicana de tan solo 25 años de edad, quien en febrero del presente año fue brutalmente asesinada por su pareja, Francisco Robledo, de 46 años. Como si asesinarla no fuese suficiente, su cuerpo fue degollado y mutilado, y las imágenes de su cuerpo violentado fueron publicadas en varios medios de comunicación de su país. Con ello, la prensa burguesa busca normalizar esta situación de violencia brutal de la sociedad capitalista y patriarcal contra las mujeres. Sin embargo, este hecho más bien profundizó la ira de los mexicanos y mexicanas contra la barbarie de los feminicidios en el país.

Bianca Lorenzana

Este caso es de los más terribles ocurridos en el último mes. El feminicidio se llevó a cabo en Cancún. Bianca Alexis, como era conocida, era otra joven mexicana de tan sólo 20 años de edad. Alexis, quien en vida se identificaba como una activista y defensora de las mujeres, fue desaparecida el 6 de noviembre. Un día después su cuerpo fue hallado en bolsas de plástico.

Tras este macabro hecho, movimientos feministas y organizaciones políticas emprendieron grandes movilizaciones y protestas para pedir justicia, pero la respuesta del Estado fue contener las legítimas y necesarias protestas del movimiento popular a través de los cuerpos policiales, que reprimieron las protestas de forma brutal, incluso con disparos.

Niña de la etnia Embera-Chamí

Se trata de una niña de tan solo 12 años de edad que pertenece a la etnia indígena Embera-Chamí, que fue violada por ocho soldados del Ejército de Colombia. El terrible hecho se llevó a cabo en una zona rural de ese país cuando la pequeña regresaba de la escuela. En su relato, la menor confesó, “yo ya iba para la casa y un soldado me llamó, empezó a decirme cosas, a tocarme», en ese momento ocurrió el primer abuso sexual. «Llegaron otros, eran nueve, solo le ví la cara a tres porque estaba oscuro, uno me tapó la boca para que no gritara, me dijeron que era un secreto, que no dijera nada”. Uno de los soldados, que no participó directamente en la violación, fue quien la acompañó hasta su casa. Los criminales se encuentran protegidos en una cárcel militar.

Es necesario acotar que de las mujeres más acosadas, agredidas y abusadas son las mujeres campesinas, en las comunidades rurales.

Paola Tacacho

Paola es una joven argentina, de 32 años de edad, quien se desempeñaba como profesora de inglés. Era acosada desde el año 2015 por quien fuera su alumno, un joven dos años menor que ella, cuyo nombre era Mauricio Parada. Este joven se convirtió en su verdugo y asesino el pasado 1 de noviembre, cuando Tacacho regresaba del gimnasio. La asesinó en plena calle e instantes después con el mismo cuchillo, se quitó la vida. El caso de Paola Tacacho ha causado mucha indignación ya que ella había realizado 13 denuncias ante las instituciones responsables, y estas nunca actuaron. Este feminicidio pudo haber sido evitado, y debido a ello, ha sido considerado por la opinión pública argentina como un crimen de Estado.

Abigail Riquel y Abigail Luna

Se trata de dos pequeñas argentinas, de 8 años y 2 años y medio de edad respectivamente. Riquel fue a jugar muñecas donde una vecina, y nunca más fue vista con vida. Horas más tarde fue encontrado su cuerpo sin vida, con signos de asfixia y abuso sexual. Por su parte, Abigail Luna fue asesinada por su padrastro, quien la mató a golpes.

Silvia Yesenia Menjívar

Silvia era una joven salvadoreña de tan solo 25 años de edad, quien trabajaba como niñera. Al salir de su trabajo y pretender regresar a su casa, fue acechada por Francisco Alberto, quien estaba obsesionado con ella y llevaba tiempo acosándola. Silvia fue golpeada, violada, y acuchillada.

Sonia Campos

De 44 años de edad, Sonia era una dirigente comunitaria de la ciudad de Maturín, en Venezuela. Fue apuñalada y carbonizada por denunciar a delincuentes de su comunidad. El hecho ocurrió el 17 de octubre del año en curso, y su cuerpo fue hallado en una zona boscosa dos días después.

Grehisly Velásquez

Grehisly era una joven venezolana de tan solo 24 años de edad. Fue apuñalada y asesinada por su padre, quien luego de cometer el terrible acto, le prendió fuego a la casa donde Grehisly vivía con su hija y pareja.

Como se puede ver en los casos mencionados anteriormente, el común es que son femeninas las víctimas y que su verdugo puede ser cualquier hombre, un familiar o un desconocido, e incluso funcionarios de los aparatos represivos estatales.

Es necesario cambiar el sistema

Han sido muchas las campañas que desde la ONU y organizaciones feministas se han realizado para luchar contra este flagelo. Desde el año 2008 hasta hoy la ONU lleva a cabo la campaña “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres”, de igual forma, algunos gobiernos en sus países han realizado cientos de campañas, así como organizaciones políticas y feministas, pero sabemos que en el marco del putrefacto Estado burgués, que sostiene políticamente al sistema capitalista, erradicar la violencia machista y patriarcal no será posible.

Solo destruyendo el capitalismo y consolidando el socialismo, se podrá lograr una profunda transformación social, en donde el simple hecho de ser mujer ya no signifique correr peligro, y podamos vivir con plena libertad.

Sin embargo, no podemos esperar a llevar a cabo esa profunda transformación social, para lograr avances en la lucha contra la violencia de género y los feminicidios. La violencia de género es una lucha inmediata que debemos dar todos los revolucionarios en el mundo, pues la violencia machista, constituye una de las peores formas de opresión.

Es una tarea inmediata de los revolucionarios apoyarnos en la lucha por reformas concretas para mejorar la situación de vida de las trabajadoras y trabajadores, como un medio para impulsar la lucha general por el derrocamiento del capitalismo.

La lucha por la revolución socialista está ligada a la lucha por la igualdad de las mujeres, e indiscutiblemente, la lucha por el derecho a una vida libre de violencia de género es una reforma fundamental por la que debemos luchar con todas nuestras fuerzas, para que algún día, ya no tengamos que conmemorar esta terrible fecha.

¡Luchemos juntas contra la violencia de género, luchemos juntas por el socialismo!

¡Derrotemos al machismo, derrotemos al capitalismo!

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